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Y ahora viene lo mejor… Antonio había encontrado en Internet una fabulosa y misteriosa historia relatada al parecer, en un “diario secreto”, realizado por el mismo almirante de los Estados Unidos, Richard E. Byrd, quien tuvo un extraño “incidente” con su avión, cuando sobrevolaba el Polo Norte, en pleno corazón del Ártico, en 1947.
[Sebastián
Salado; Las 3 Cabezas del Elefante]

EL
CABALLERO EN EL FANGO

LA TIERRA HUECA (IV)

3.
LA TIERRA HUECA
(
PARTE IV )
Y
ahora viene lo mejor… Antonio había encontrado en Internet una fabulosa y
misteriosa historia relatada al parecer, en un “diario secreto”, realizado
por el mismo almirante de los Estados Unidos, Richard E. Byrd, quien tuvo un
extraño “incidente” con su avión cuando sobrevolaba el Polo Norte, en
pleno corazón del Ártico, en 1947.
Fuera
lo que fuese lo que el almirante Byrd estaba realizando en el Ártico, debía
ser una operación de alto
secreto, pues él “oficialmente” estaba en ese
momento en la Antártida involucrado en la Operación Highjump
para la US Navy. (1946-1947)
El
almirante de la US Navy,
Richard E. Byrd (1888-1957), es sin duda alguna uno de los más grandes
exploradores de los dos hemisferios boreales, y probablemente el más destacado
expedicionario aéreo de los dos polos. El almirante Byrd tiene una de las
trayectorias más heroicas y comprometidas de la marina norteamericana de todos
los tiempos, al igual que un palmarés como explorador difícil de igualar.
Richard Evelyn Byrd entró en la United
States Naval Academy a la edad de 20 años, fue piloto en la 1ª Guerra Mundial e instructor de vuelo posteriormente. Su experiencia en aviación naval
y vuelos transoceánicos le llevó a dirigir muchas expediciones
en el Ártico y en la Antártida. Entre 1928 y 1955 Byrd participó en
once expediciones polares tripulando él mismo, en muchas de ellas, sus propios
aviones.
Antonio
leía ahora el “diario secreto” del almirante Byrd, que aunque era ya un
viejo conocido de sus noches de insomnio, eventualmente, él siempre encontraba
nuevos matices en los detalles de la extraña aventura:
REGISTRO DE VUELO: CAMPAMENTO BASE ÁRTICO,
19/2/1947
0600 horas - Todos los preparativos están
completos para nuestro vuelo al área norte y nosotros iniciaremos el vuelo con
los tanques de combustible llenos a las 0610 horas.
0620 horas - La mezcla de combustible en el
motor de estribor parece demasiado rica, realizado el ajuste, el motor Pratt
Whittneys rueda ahora suavemente.
0730 horas - Realizado el chequeo de la radio
con el campamento base. Todo va correctamente y la recepción de la radio es
normal.
0740 horas - Notamos una ligera pérdida de
aceite en el motor de estribor, la presión del aceite en el indicador parece
normal, sin embargo...
0800 horas – Se aprecia una ligera
turbulencia viniendo del este a la altitud de 2321 pies, realizada la corrección
a 1700 pies desaparecen las turbulencias, pero aumenta el viento de cola, se
ajustan ligeramente los mandos de aceleración de motor y el avión vuela a
continuación correctamente.
0815 horas - Comprobamos la radio con el
campamento base, la situación es normal.
0830 horas - Se encuentra de nuevo la
turbulencia, altitud en aumento a 2900 pies, se alcanza ahora una condición de
vuelo estable.
0910 horas - Inmensos campos de hielo y nieve
se distinguen debajo, la coloración amarillenta del hielo no es natural, y ésta
se dispersa en un modelo lineal. Alteramos el curso para un examen más
detallado de este patrón de color debajo de nosotros, notamos como el color
cambia a tonos rojizos o purpúreos ahora. Rodeamos este área con dos giros
completos y devolvemos el compás al rumbo asignado. Chequeamos la posición con
el campamento base de nuevo, e informamos acerca de los extraños patrones de
color en el hielo y en la nieve.
0910 horas - Los instrumentos de rumbo magnético
y giro-direccionales comienzan a girar y cabecear alocadamente, nosotros somos
incapaces de sostener nuestro rumbo por instrumentación. Tomamos ahora el rumbo
con el sextante y la posición del Sol, aunque todo parece ir bien y estamos
tranquilos. ¡Los mandos son aparentemente lentos en responder y tienen un tacto
blando, pero no hay ninguna indicación de hielo en las alas!
0915 horas - En la distancia de distingue lo
que parecen ser montañas.
0949 horas - Pasados 29 minutos de vuelo después
del avistamiento de las primera montañas, no es ninguna ilusión... ¡Ellas son
una pequeña cadena de montañas que nunca había visto antes!
0955 horas - Cambio de la altitud a 2950 pies,
al encontrar fuerte turbulencia de nuevo.
1000 horas - Estamos atravesando la pequeña
cordillera y aún seguimos en dirección norte, procediendo lo mejor que
podemos. Más allá de la cordillera se distingue lo que parece ser un valle con
un río pequeño o arroyo que atraviesa la porción central del valle. ¡No debía
de haber ningún valle verde ahí debajo! ¡Algo está definitivamente
equivocado y es totalmente anormal aquí! ¡Ahora deberíamos tener ahí abajo sólo
hielo y nieve! A la izquierda hay grandes bosques que crecen en las laderas
montañosas. ¡Nuestros Instrumentos de navegación todavía están dando
vueltas, el giróscopo está oscilando de un lado a otro!
1005 horas - Modifico la altitud a 1400 pies y
ejecuto un giro cerrado a la izquierda para examinar mejor el valle. El suelo es
muy verde y compuesto de un extraño musgo o tal vez, un tipo de césped ralo y
tupido. La Luz aquí parece diferente. Yo ya no puedo ver más el Sol. Nosotros
doblamos a la izquierda y descubrimos lo que parece ser un animal grande, de
alguna manera extrañamente familiar, debajo de nosotros. ¡Parece ser un
elefante! ¡No... No...!!! ¡Se parece más a un mamut! ¡Esto es increíble! ¡Todavía,
está allí! Disminuyo la altitud a 1000 pies y con los prismáticos comienzo a
examinar detenidamente al animal. ¡Es increíble, es definitivamente un animal
extremadamente parecido a un mamut! Informaré de esto al campamento base.
1030 horas - Encontramos ahora más colinas
verdes extendiéndose por el paisaje. ¡El indicador de temperatura exterior lee
74 grados Fahrenheit (23,33 Celsius)! Continuamos ahora en nuestro rumbo norte.
Los instrumentos de navegación parecen normales ahora. Pero estoy perplejo con
lo que marcan esos instrumentos... Intento contactar con el campamento base. ¡La
radio no funciona!
1130 horas - El paisaje que se extiende debajo
de nosotros ahora es más nivelado y normal (si es que puedo usar esa palabra)
¡Delante de nosotros descubrimos lo que parece ser una ciudad!!!
¡Esto es imposible! El avión parece ligero y extrañamente flotante. ¡Los
mandos se niegan a responder!! ¡Dios mío!!! Afuera, sobre nuestras alas de
estribor y babor vemos un tipo extraño de avión. ¡Ellos se cierran rápidamente
a nuestro costado! Esos "aviones" con forma de disco tienen una
especie de luz radiante que se desprende de ellos. Al verlos de cerca ahora,
podemos distinguir marcas en el fuselaje. ¡Es un tipo de esvástica!!! Esto es
fantástico. ¡Dónde estamos! ¿Qué es lo que ha pasado? Yo tomo los mandos de
nuevo ¡Los mandos no responden!!! ¡Estamos atrapados en un campo
invisible de algún tipo!
1135 horas - Nuestra radio cruje y una voz
habla en inglés en un acento nórdico o germánico -lo que quizás es un
desaire para nosotros-. El mensaje es: 'Le damos la bienvenida, almirante, a
nuestro mundo. ¡Vamos a hacerlos aterrizar en exactamente siete minutos! Relájese,
almirante, está usted en buenas manos.' Noto que los motores de nuestro avión
han dejado de funcionar. El avión se encuentra bajo algún extraño control y
está cambiando de dirección por él mismo. Los mandos son inútiles.
1140 horas - Se recibe otro mensaje por la
radio: ‘Vamos a iniciar ahora el proceso de aterrizaje’. Y en unos momentos,
el avión se estremece ligeramente y empieza un descenso como si éste colgase
inadvertidamente de algún gran ascensor. ¡El movimiento descendente es
inapreciable, y tocamos tierra con sólo un ligero traqueteo!
1145 horas - Estoy haciendo una última
grabación apresurada en el registro del vuelo. Varios hombres, en el exterior,
se acercan andando hacia nuestro
avión, son altos y de pelo rubio. En la distancia una gran ciudad,
resplandeciendo débilmente, brilla con los colores del arco iris. No sé lo que
va a pasar ahora, pero no veo ninguna señal de armas en aquellos hombres que
continúan acercándose. Oigo una voz que me indica por mi nombre de pila, que
abra ahora la puerta exterior del fuselaje que da acceso a la cabina. Yo lo
hago. -Fin del registro.
Desde este punto, escribo todos los eventos
siguientes basándome en mi propia memoria. Aunque éstos desafían la más
alocada imaginación y parecen, todos ellos, frutos de la locura, dando una
sensación extraña, como si no hubieran pasado en realidad.
El radionavegante y yo bajamos del avión, y
somos recibidos de la manera más cordial por los seres que nos esperan a pié
de pista. ¡A indicación de nuestros captores, nos subimos entonces en una
pequeña plataforma sin ruedas! La cual, nos acerca a la ciudad resplandeciente
con gran rapidez. Cuando nos acercamos, la ciudad parece estar hecha de un
material como de cristal. Rápidamente llegamos a un edificio grande, de un
estilo que yo no había visto nunca. ¡Parece estar directamente extraído del
tablero de dibujo de Frank Lloyd Wright, o quizás más correctamente, fuera de
los estándares de Buck Rogers! Nos dan algún tipo de bebida caliente que no
tiene un sabor comparable a nada de lo que he probado antes. ¡Está delicioso!
Después de aproximadamente diez minutos, dos de nuestros captores aparecen con
un porte magnífico ante nosotros, y entrando airosamente en nuestros cuartos
nos comunican que únicamente yo debo de acompañarlos. No tengo ninguna otra
opción aparte de cumplir con sus exigencias. Dejo atrás a mi radionavegante y
paseamos un corto trecho, entrando en lo que parece ser un ascensor. ¡Descendemos
durante algunos momentos hasta que la máquina se detiene y la puerta se alza
silenciosamente hacia arriba! ¡Continuamos entonces por un vestíbulo largo,
iluminado por una luz rosácea que parece estar emanando de las mismas paredes!
Uno de los seres, el que va delante de mí, se detiene ante de una gran puerta.
La puerta tiene una inscripción en la parte superior, aunque yo no puedo
identificar los caracteres. La gran puerta se desliza abriéndose
silenciosamente y a continuación soy emplazado a entrar. Uno de mis custodios
me dice: 'No tenga ningún miedo almirante, va a tener ahora una audiencia con
el Maestro...'
Camino mientras mis ojos se ajustan al cálido
colorido que llena por completo el ambiente. Entonces comienzo a ver los
detalles de todo lo que me rodea. Lo que se muestra ante mis ojos es la
perspectiva más hermosa que jamás haya visto en toda mi existencia. La sala en
la que me encuentro, es de hecho, demasiado bonita y maravillosa para
describirla. Todo lo que me rodea es exquisito y delicado. ¡Yo no pienso que
exista un término humano que pueda describirlo en todos sus detalles con
justicia! Mis pensamientos se interrumpen de una manera cordial por una voz
franca y calurosa de melodiosa entonación: 'Le ruego a usted que me permita
darle la bienvenida a nuestro mundo, almirante.' Al volverme, veo a un hombre
con rasgos delicados y con el rostro sereno que la benigna influencia de los años
dan a su cara. Él se sienta detrás de una mesa larga y me hace señas para
que yo me siente en una de las sillas. Correspondiendo a sus amables
indicaciones me siento, y a continuación, él junta las yemas de sus delicados
dedos e inicia una amplia sonrisa; de nuevo comienza a hablarme suavemente,
relatando lo siguiente:
'Nosotros le hemos permitido entrar aquí
porque usted es de carácter noble y muy conocido en el Mundo de Superficie,
almirante.' ¡El Mundo de Superficie!
Casi no puedo respirar por la sorpresa y jadeo abriendo la boca bajo el
trepidante ritmo de mi respiración. 'Sí -el Maestro contesta con una sonrisa-.
Usted está en el mundo de "Arianni", el "Mundo Intraterreno",
situado en el interior de la Tierra. Pero no se preocupe, no retrasaremos su
misión mucho tiempo, y después será escoltado finalmente de forma segura
a su mundo en la superficie, a una distancia conveniente de donde nos
encontramos. Pero ahora, almirante, tengo que decirle por qué ha sido convocado
usted aquí. Nuestro interés por su mundo comenzó justo después de que su
raza hiciera explotar las primeras bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki,
en el Japón. Ése fue el instante en el que se desató la alarma y nosotros
enviamos nuestras máquinas volantes, los "Flugelrads", a su mundo de
superficie para investigar lo que su raza había hecho. Por supuesto, todo eso
es historia pasada ahora, mi estimado almirante. Pero…
debo de continuar esta conversación… Como ve usted, nosotros nunca
hemos interferido antes en las bárbaras guerras de su raza, pero actualmente,
debemos intervenir, porque ustedes han aprendido a desenvolverse con un cierto
poder… un poder que no es para que el hombre lo utilice, a saber, el de energía
atómica. Nuestros emisarios ya han entregado mensajes a los gobiernos de su
mundo, y todavía ellos no los han considerado. Ahora usted ha sido escogido
para ser testigo aquí, de que nuestro mundo existe. Ve usted, nuestra Cultura y
Ciencia están muchos miles de años más allá de las de su raza, almirante…'
-yo le interrumpí- ¿Pero qué tiene esto que ver conmigo, Señor?
Los
ojos del Maestro parecían penetrar profundamente en mi mente, y después de
estudiarme detenidamente unos momentos contestó: 'Su raza ha alcanzado ahora el
punto sin retorno, aquellos que están entre ustedes serán quiénes destruirán
su mundo. En lugar de recapacitar y abandonar su nuevo poder, justo ahora,
cuando ellos conocen su poder destructivo...' -Yo asentí y el Maestro continuó-
'En 1945 e incluso después de las explosiones nucleares, nosotros intentamos
avisar a su raza, pero nuestros esfuerzos fueron contestados con hostilidad,
nuestros "Flugelrads" fueron ametrallados. Sí, incluso ellos fueron
perseguidos con malicia y animosidad por sus cazas de combate. Por lo que ahora,
yo le digo, hijo mío, que hay una gran tormenta acumulándose en éste momento
en su mundo, una furia negra que no se agotará durante muchos años. No habrá
ninguna respuesta tranquilizadora en su actividad cotidiana, no habrá
seguridades en su ciencia. Pues con rabia y malicia de ahora en adelante, cada
una de las flores de su cultura será pisoteada, y todas las creaciones humanas
serán sumergidas en un inmenso caos. Su reciente guerra ha sido sólo un
preludio de lo que está todavía por venir para su raza. Nosotros aquí lo
vemos más claramente con cada hora que pasa. ¿Piensa usted que estoy
equivocado…? '
- ¡No! -contesté- Ya pasó una vez antes,
las edades oscuras vinieron y ellas duraron más de quinientos años.
- Sí, hijo mío, -contestó el Maestro-, las
edades oscuras que vendrán ahora para su raza cubrirán la Tierra como un paño
mortuorio, pero yo creo que algunas personas de su raza sobrevivirán a través
de la tormenta, más allá de "Eso", de lo que yo no puedo hablar.
Nosotros vemos a una gran distancia un nuevo mundo que resurge de las ruinas de
su raza y buscamos sus tesoros perdidos y legendarios para recuperarlos y
salvarlos, ellos estarán aquí, hijo mío, seguros a nuestro recaudo. Cuando
ese tiempo llegue nosotros nos movilizaremos para ayudarles de nuevo a reavivar
su cultura y su raza. Quizás, para entonces, ustedes habrán aprendido la
futileza de la guerra y de las disputas... y
después de ese tiempo, cierta parte de su cultura y de su ciencia se
volverán a instaurar para que su raza comience nuevamente. Usted, hijo mío,
debe llevar ahora al Mundo de Superficie este mensaje...
Con estas palabras se dio por terminada
nuestra conversación, y permanecí de pie como en un sueño, pero entonces
comprendí que ésta era la cruda realidad, y por alguna extraña razón, me
incliné ligeramente ante el Maestro, no sé si como una muestra de respeto, o
un sincero brote de humildad por mi parte.
De repente, fui de nuevo consciente de que los
dos magníficos guardianes que me habían traído aquí, estaban de nuevo a mi
lado. 'Por aquí, Almirante' -me indicó uno. Yo me volví una vez más antes de
salir y miré atrás, hacia el Maestro. Una sonrisa amable se grabó en su
anciana y delicada cara. 'Adiós, hijo mío' -Dijo él, y entonces movió su delicada mano en un gesto de paz y en ese punto
supe que nuestra reunión se había terminado realmente.
Rápidamente, dejamos la gran puerta de la cámara
del Maestro atrás y, una vez más, entramos en el ascensor. La puerta se deslizó
hacia abajo silenciosamente sellando el ascensor y ascendimos en él
vertiginosamente. Uno de mis acompañantes me habló de nuevo: 'Debemos darnos
prisa ahora, almirante, tal y como el Maestro desea, no queremos demorarle más
en su plan de vuelo, usted debe volver ahora con éste mensaje a su raza.'
Yo no dije nada. Todos estos acontecimientos
estaban más allá de la fe o de la lógica, y una vez más mis pensamientos
fueron interrumpidos cuando nos detuvimos. Entré en el cuarto y me uní de
nuevo con mi radionavegante. Él tenía una expresión de ansiedad en su rostro,
cuando me acerqué, le dije: 'todo está bien, Howie, todo está bien...' Los
dos custodios nos hicieron señas para que nos dirigiésemos hacia el transporte
que nos estaba esperando, lo abordamos, y pronto regresamos al avión. Los
motores estaban silenciosos esperándonos y subimos al avión sin más preámbulo.
El ambiente parecía cobrar ahora un cierto aire de urgencia. Después de que
cerrásemos la puerta y nos preparásemos
en la cabina, el avión fue inmediatamente alzado por esa fuerza desconocida
hasta que alcanzamos una altitud de 2700 pies. Los dos artefactos voladores
continuaron junto a nosotros guiándonos algún tiempo en nuestro camino de
retorno. Yo debo remarcar aquí, que el indicador de velocidad del aire no
registró ninguna lectura, aunque nos movíamos a una gran velocidad.
1415 horas - Un mensaje se oye en la radio:
'Nosotros estamos dejándolo, almirante, ahora pueden tomar el control de su avión.
¡Auf Wiedersehen!!! ' Y miramos por un momento, como el “flugelrad”
desaparecía súbitamente en el cielo azul pálido.
El avión de repente se agitó como si cogiera
una turbulencia pronunciada y en un momento, nosotros recuperamos rápidamente
el mando del aparato. No hablamos durante algún tiempo, cada uno tenía
bastante en que pensar...
EL REGISTRO DE VUELO CONTINÚA:
1420 horas - Estábamos ahora de nuevo encima
de las inmensas planicies de hielo y nieve, y aproximadamente a veintisiete
minutos del campamento base. Conectamos la radio y llamamos a la base, ellos
responden y les informamos de que todos los parámetros de vuelo son
normales... ¿normales?. El campamento base expresa alivio por el
restablecido contacto.
1500 horas - Aterrizamos sin dificultades en
la pista de la base. Pero... yo tengo aún una misión que cumplir.....
FIN DEL REGISTRO DE VUELO.
11 de Marzo de 1947. He asistido hoy a una
reunión con altas personalidades del Pentágono y he realizado una declaración
completa de mi descubrimiento junto con el mensaje íntegro que he recibido del
Maestro. Todo se ha grabado debidamente, el Presidente ha sido informado.
Yo estoy ahora detenido durante varias horas
(seis horas, treinta y nueve minutos, para ser exacto), y estoy siendo
interrogado “atentamente” por Fuerzas de Alta Seguridad del Estado y
un equipo médico. ¡Fue realmente una dura experiencia!!! A continuación, soy
puesto bajo el mando estricto de la seguridad nacional de los Estados Unidos de
América. ¡Me PIDEN que yo PERMANEZCA CALLADO con respecto a TODO lo que he
APRENDIDO, ¡EN EL NOMBRE DE LA HUMANIDAD!!! ¡Increíble! Me recuerdan que yo
soy un militar y que debo obedecer órdenes.
30/12/56: REGISTRO FINAL:
Éstos últimos años que han pasado desde
1947 no han sido agradables... Y ahora realizo el registro final en este diario
singular. ¡Ya está cerrando!. Debo declarar que he guardado este secreto de la
manera más fielmente posible, tal y como he actuado oficialmente todos estos años.
Lo cual, ha estado completamente en contra de mis principios y de mis valores
del derecho moral. Ahora, me doy cuenta de cómo la larga noche se avecina y éste
secreto no debe morir conmigo, pero la verdad perdurará, triunfará, y así será
por siempre...
Ésta puede ser la única esperanza para la
humanidad. ¡Yo he visto la verdad y ella ha vivificado mi espíritu y me ha
hecho libre! He cumplido con mi deber hacia el complejo militar industrial y
monstruoso. Ahora, la larga noche comienza a acercarse, pero no habrá ningún
final. Así como la larga noche del Ártico acaba, el brillante amanecer del sol
de la autentica Verdad surgirá de nuevo... y aquellos que pertenecen a la
oscuridad caerán en su propia luz... ¡PORQUE YO HE VISTO ESA TIERRA MÁS ALLÁ
DEL POLO, ESE GRAN CENTRO DE LO DESCONOCIDO!!!
Almirante Richard E. Byrd
Armada de los Estados Unidos
24 de diciembre de 1956
Antonio siempre que terminaba de leer ese
diario cabeceaba visiblemente en un signo de negación o desaprobación. Él creía realmente en la autenticidad del
diario, pero entonces algo no cuadraba… ¿implicaba esto que la raza
superior… es realmente la raza nazi de Hitler?. ¡No puede ser… es
imposible! Algo andaba mal en todo esto… los seres terribles y depravados que
describe el
doctor Seidl en el libro de Michael Ende, no tienen nada que ver con los seres
casi angelicales a los que Byrd hace
referencia. Pero también está todo el tema ese de los U-Boot alemanes… sin
olvidar las declaraciones del almirante Dönitz sobre el paraíso terrenal
secreto de Hitler… ¡No y mil veces No…! La lógica es lo último que le
quedaba aún en este disparatado entramado de informaciones y no podía renunciar a ella ahora. Y esto no tenía ni “pizca”
de sentido común…
Si los nazis hubiesen tenido los
“flugelrads” de los que habla Byrd, ahora en Londres se “plantarían
patatas”, y no es así, Trafalgar Square aún existe para alivio de los
ingleses…
¡Por no hablar del hecho de que los
tripulantes de las naves que relata Byrd hablaran alemán… el “Auf Wiedersehen” y todo eso…
¡
Aunque lo de la svástica en los platillos
volantes es definitivamente muy fuerte…
Súbitamente Antonio saltó de su sillón, se
sirvió otra copa y se puso a pasear por su estudio como si fuese un león
encerrado, con el rostro pálido, los pelos aplastados a un lado de la cabeza
como consecuencia de las orejetas del sillón, y la barba pastosa... Farfullaba
frases incoherentes, hasta que de repente se paró en seco, se golpeó la frente
–afortunadamente no con la mano en la que tenía la copa- y exclamó:
¡Claro…
la svástica! ¡Ésa es la clave! La svástica es el símbolo ambivalente por
excelencia, ella significa tanto el signo positivo como el negativo… Ella
simboliza el Sol, la fuente de vida, la elevación de los universos, pero también
representa a la diosa Kali, la muerte y la destrucción, el trueno y la cólera
de los dioses…



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