|


En efecto, nuestras naves se han mostrado en multitud de ocasiones a todo ser humano lo suficientemente abierto como para aceptar la realidad trascendente, en su mente y en su alma. Aún nos seguimos manifestando en las formas que misteriosamente adornan sus trigales, en los objetos luminosos que se materializan en el cielo sobre sus cabezas en los fenómenos atmosféricos inexplicables, pero desgraciadamente: “No hay peor ciego que aquél que no quiere ver…”
[Sebastián
Salado; Las 3 Cabezas del Elefante]

LA CRUZ DE HIELO

LAS
SALAS DE Târâ
(V)

8.
LAS SALAS DE Târâ
(
PARTE V )
Atmah
aún tenía una pregunta rondándole la mente, pero se la guardó para no crear
más distracciones de la que ya había ocasionado, aunque... ¡Demasiado
tarde!!! Al punto, la profunda voz mental de Ashtar Sheran se esparció de nuevo por la sala. Mientras
que, el pobre y abrumado Atmah,
se propuso iniciar de inmediato un ejercicio disciplinario de control mental, en
vista de lo fácil que, aparentemente, se leían sus pensamientos.
-
Si, Atmah,
te estás preguntando, si en verdad nosotros realizamos todo el esfuerzo posible
para darnos a conocer y poder iluminar la terrible oscuridad actual en la que
vive la humanidad de superficie.
Verás,
este tipo de acciones han sido dirigidas y serán siempre llevadas a cabo por
las Jerarquías Estelares y los Grandes Maestros Ascendidos, los cuales han
encarnado en múltiples ocasiones, y siguen encarnando, hoy más que nunca, en
la humanidad de superficie. Múltiples Guías de la Humanidad fueron asesinados
y torturados por las fuerzas involutivas, al mismo tiempo que dichas fuerzas
eran coreadas por las enloquecidas masas terrestres en sus macabras y
espeluznantes ejecuciones. El retorno Kármico de todo eso, no fue otro, que la
causa de que las mismas enloquecidas masas cayeran en la subordinación a la
oscuridad, por el terror mental oficiado precisamente por las mismas fuerzas
involutivas a las que insensatamente coreaban.
En
efecto, nuestras naves se han mostrado en multitud de ocasiones a todo ser
humano lo suficientemente abierto como para aceptar la realidad trascendente, en
su mente y en su alma. Aún nos seguimos manifestando en las formas que
misteriosamente adornan sus trigales, en
los objetos luminosos que se materializan en el cielo sobre sus cabezas en los
fenómenos atmosféricos inexplicables, pero desgraciadamente: “No hay peor
ciego que aquél que no quiere ver…”
Nuestras
naves necesitan consumir una gran cantidad de energía para proyectar la materia
necesaria que nos posibilita ser observados en el plano tridimensional y en
muchos casos, los humanos de superficie ni siquiera nos observan, o sienten
tanto pavor, que no se atreven ni a racionalizar lo que nuestra presencia
significa.
Ya
desde la década de los 50, se
realizaron apariciones públicas ante miles de seres, e incluso ante una
delegación del entonces presidente de los Estados Unidos: Truman acompañado
por una representación de la Iglesia Metodista y de la prensa Americana en la
base militar de Edwars. En 1955 coincidiendo con la conferencia de grandes
potencias mundiales terrestres en Ginebra, la propia Nave Alfa se llegó a
materializar. Un objeto de diez kilómetros de diámetro fue detectado por los
observatorios militares terrestres orbitando alrededor de la Tierra a treinta
mil kilómetros por hora y a
quinientos kilómetros de altura. Este incidente a escala internacional provocó
un encuentro secreto entre los dirigentes terrestres Kruschev, Eisenhower,
Churchill y R. Coty. Como consecuencia de este encuentro, en lugar de
reflexionar y abrir a la humanidad las puertas del re-encuentro con sus orígenes
cósmicos, estos individuos, que en realidad sólo eran títeres de las fuerzas
involutivas, decidieron la “caza y captura” de esos objetos antes que otra
potencia rival lo hiciera, por lo que crearon cuerpos especiales de búsqueda,
intercepción y desinformación pública que actuaron frenéticamente con el ánimo
de capturar a cualquier nave o tripulante que pudiera ser usado en el estudio de
nuevas tecnologías militares.
Posteriormente,
en la década de los 60, el mismo Kennedy presenciaría demostraciones de
nuestras naves y recibiría mensajes de advertencia, al igual que ocurriera con
Juan XXIII, quién impulsó una gran actividad dialogante que llevarían a
Kennedy y a Kruschev a firmar el primer tratado de restricción de las pruebas
con armas nucleares, pese a que otras naciones de la tierra no se adhirieran a
él.
Esta
presencia formal de nuestras naves y de los mensajes directos a la humanidad,
mediante hombres contacto, fue ocultada obsesivamente por las fuerzas
involutivas que veían en ella, el fin de su dominio sobre los “indefensos”
humanos de superficie.
El
apogeo de esta actividad, llegó con el viaje a la luna del Apolo 11, primera
nave con tecnología convencional terrestre en arribar con tripulación humana a
otro astro. En 1969, ya desde su lanzamiento los astronautas terrestres
comunicaron la presencia de “objetos no identificables” siguiendo a la nave
Apolo 11, durante su travesía hasta la
Luna y su regreso. En realidad, nuestras naves corregían los groseros rumbos
calculados por los científicos terrestres que, por sí mismos, hubieran
acarreado el fracaso de la misión. Ya en la Luna nos presentamos oficialmente a
los tripulantes, y al centro de control de la misión, pero todo, absolutamente
todo fue velado y ocultado a los humanos por sus “dignos gobernantes” y
cualquier testigo de los hechos fue amedrentado o silenciado por métodos
expeditivos.
Como ves, Atmah, nuestros esfuerzos de
comunicación directa, no han resultado de gran utilidad para la humanidad de
superficie; por eso hoy trabajamos directamente con un pequeño grupo de esa
humanidad, más abierto y receptivo. Nuestro trabajo se realiza ahora en los
planos sutiles, donde es mucho más efectivo, pues está a salvo de las acciones
obstruccionistas de las fuerzas involutivas y se dirige a aquellos humanos que
son realmente receptivos y no a la gran mayoría amordazada y aterrorizada síquicamente
por la Hermandad de las Tinieblas.
Durante
largos períodos, el hombre se distrajo con la vida externa pero ahora se
aproxima la hora de la Gran Necesidad, en la que ellos deberán abrir los ojos y
mirar dentro de sus propios corazones y, es en ese punto, donde nos encontrarán
aguardándoles.
Atmah,
sintió que la Gran Presencia se recogía ahora sobre el núcleo central de la
nave, abandonando las interesantes disertaciones concernientes a las actividades
de la Confederación Galáctica sobre la raza humana de superficie… las
cuales, podrían llevar muchos apelativos, pero nunca el de desatención a los
seres que habitan este planeta y la consideración de éste como huérfano.
El cuerpo sutil comandado por Arânah, continuó girando en círculos
dentro de la esfera de resonancia cósmica. Los seres que volaban pegados a la
superficie interior de la esfera, generaban cada uno, una nota, un tono base que
fluctuaba en una variedad de armónicos monocordes, de forma muy similar a como Atmah lo había observado en el
encuentro con su núcleo Monádico, observando entonces, que las distintas melodías
que los seres de luz iban tejiendo sobre la base del sonido y el color, los
agrupaban en armonías cromáticas. De este modo, las tareas y funciones de cada
uno iban siendo asignadas a cada ser excelso por mecanismos sutiles que Atmah aún no podía abarcar.
En un momento preciso, y como saliendo de un sueño
que lo había sumido en un lapso inconsciente, del cual, su memoria no conseguía
extraer ninguna luz sobre el desarrollo de los últimos acontecimientos
acaecidos. Atmah
se encontró volando sobre la superficie exterior del planeta, era de noche y la
luz de una luna menguante, iluminaba tímidamente un mar de nubes argénteas,
por debajo de las cuales, un océano inquieto hacía brillar, de cuando en
cuando, la cresta espumosa de sus incansables olas.
Atmah
se hallaba aún embutido en el cuerpo sutil común que Arânah conducía con proverbial destreza. Una sensación de urgencia
y de alegría se mezclaba en su plácido vuelo. Por delante de ellos, una nave
voladora terrestre se desplazaba con un ruido monótono, trazando una deleznable
estela de restos de combustión de los carburantes fósiles primitivos que las
naves humanas empleaban regularmente, creando una nube tóxica sobre, la ahora,
no tan impoluta atmósfera terrestre a esa altura.
Ellos se fueron acercando a la nave terrestre por
estribor y en el momento preciso Arânah evolucionó el cuerpo
sutil común, introduciéndolo con una maniobra grácil en el habitáculo
interior, penetrando por un lateral de la nave y permaneciendo estáticos en su
interior, como si de una pompa de jabón se tratase.
La atención de los dos seres,
parecía ahora centrarse en un pasajero de la nave terrestre, que con ojos
distraídos y de forma nerviosa leía un periódico en su confortable asiento,
el cual, aún no había reclinado, como el resto de pasajeros, para intentar
dormir algunas horas antes del arribo a su viejo y querido continente…
Antonio había despachado todos
sus asuntos, vendido todos sus bienes y arreglados todos los papeles en menos de
tres días desde que le despidieran del maléfico A.I.L., y ahora, se sentía
libre y reconfortado, dispuesto a reiniciar una nueva vida. Se había concedido
a sí mismo un ansiado año sabático, y esperaba definir en ese año el rumbo
que tomaría su vida a partir de entonces.
Antonio se encontraba de un
humor regular, después del traumático descubrimiento de la tremenda realidad
que escondían sus diez años de trabajo y del significado de sus esfuerzos en el desarrollo
de una meta imprecisa: “La Inteligencia Artificial”. La misma que ahora le
traía unos recuerdos espeluznantes y le impedía dormir bien por las
noches.
Obsesivamente durante estos últimos
tres días, se había repetido a sí mismo millones de veces que tal vez su
amigo John podría estar confundido, que habría exagerado los datos o quizá
éstos hubiesen sido malinterpretados por él. Sólo, para llegar después a la
conclusión de que era únicamente su mente la que estaba intentando huir de la
cruda realidad con las típicas estrategias de inhibición, que un mecanismo de
defensa atávico, disparaba automáticamente como un resorte, en algún lugar
oscuro de su mente.
Antonio había cogido el vuelo
de Iberia, New York - Madrid, le gustaba tomar ese vuelo cuando regresaba a la
“Península”. Estimaba mucho el ambiente distendido que, como un adelanto
del carácter español y del ambiente Madrileño, saludaban siempre a Antonio
por adelantado en su regreso a “casa”.
Ese vuelo, a través de los años,
se había convertido en una costumbre, que había llegado a considerar como un
rito casi pagano, el cual, le ayudaba a re-encontrarse por adelantado con su país
y sus gentes. Hoy tenía un significado especial, pues él se sentía ahora como
el hijo pródigo que regresa arrepentido al hogar, ¡del que nunca hubiera
debido salir!
Acababa de cenar, y saboreaba
una copita de brandy “Cardenal Mendoza” mientras leía apaciblemente el periódico,
Atrás quedaban, muy lejos, sus temores, sus dudas y sobre todo, diez años de
su vida que hoy, él reconocía como perdidos...
Pero ahora tenía la mente en
blanco, se había dado a sí mismo una tregua y deseaba prolongarla el mayor
tiempo posible, pasaba las hojas del periódico distraídamente, y...
-
¡No puede ser! –Se dijo a sí mismo, en voz alta
alertando al pasajero obeso y con bigote que en el asiento de delante del suyo
intentaba ensayar una cabezada.
-
¡ Estos “cabrones” la están montando buena…!
Leyó con impaciencia la
noticia del periódico que le acababa de retornar a la cruda realidad como si de
un mazazo en su alterada cabeza se tratase:
<<
La División Phantom Works de Boeing acababa de probar con éxito su primer avión
caza no tripulado. El X45-A, que es el primer avión
UCAV(Unmanned Combat Air Vehicle) que volaba en el mundo. >>
Ésta era
la cabecera de la noticia del periódico del día. Aunque el objetivo de
éste vuelo era solamente probar la conexión entre el avión y la estación
central de control, en la que un piloto en tierra dirigía a distancia el avión,
Antonio sabía muy bien que la realidad era bien distinta: Los tiempos de
retardo entre las acciones de comando y la correspondiente reacción del avión
dirigido desde satélites crea un efecto “ducha caliente-fría”, que
dificulta la operatividad de los artefactos UAV(Unmanned Air Vehicle), por lo
que la Inteligencia Artificial se hará cargo en un futuro de las maniobras
directas de los sistemas de armas “teledirigidos”
e incipientes en la actualidad, comandándolos parcialmente o incluso
totalmente si el contacto con la central de seguimiento llegara a perderse.
Antonio leía después, como el
DARPA, la Agencia de Proyectos Avanzados de Defensa Aérea, dependiente de la
fuerza aérea de Estados Unidos había firmado un contrato de 256 millones de dólares
en el proyecto de desarrollo de éste tipo de aviones.
Pero esto
solamente era la punta del iceberg; el artículo continuaba con el nuevo
proyecto de otro avión UAV propulsado por energía nuclear, que podría
permanecer durante meses en el aire sin necesidad de repostar. Este nuevo tipo
de avión podría sobrevolar constantemente determinadas regiones geográficas
pudiendo actuar casi al instante sobre cualquier objetivo en un amplio radio de
acción, lo que conllevaría una nueva forma de intimidación militar tecnológica
de largo espectro. Para este nuevo proyecto, solo hay ya destinados ¡Mil
Millones de Dólares!!! Por lo que la “aventurilla militar” parecía que iba
en serio...
El AFRL, el Laboratorio de
Investigación del Ejercito del Aire de los Estados Unidos tiene previsto
realizar el desarrollo de generadores de energía del tipo “nucleónico cuántico”,
que obtiene energía por medio de la utilización de rayos X, los cuales activan
a las partículas que se encuentran en los núcleos del Hafnio radioactivo 178,
haciendo descender a sus electrones varios niveles energéticos y liberando así
energía en forma de rayos gamma, que producirían finalmente chorros de aire
caliente.
Un UAV nuclear sería una máquina
autónoma de alcance total con un mantenimiento mínimo que podía ser empleada
casi instantáneamente sobre una gran cantidad de objetivos diversos.
Aunque lo más sorprendente en
tecnología militar es la nueva generación de armas que dichos aviones, no
tripulados, serían capaces de albergar. Aparte de las armas nucleares clásicas,
existe otra nueva arma llamada eufemísticamente: “La bomba atómica del siglo
XXI”; cuya denominación técnica es THEL, acrónimo de Tactical High Energy
Laser. El THEL está basado en un láser químico que aplica energía a ciertas
partículas, las cuales a su vez liberan fotones que son filtrados y organizados
en estrechos haces de luz que puede transportar ingentes cantidades de energía
a kilómetros de distancia.
El 6 de
Junio del 2000, un disparo láser hacía estallar en pleno vuelo un cohete
Katiusha de 127 milímetros. Posteriormente, el programa alcanzó un nuevo hito
el 8 de Noviembre del 2002, cuando el THEL consiguió destruir en vuelo, durante
una prueba, una granada de artillería en la base militar de White Sands.
El THEL, o mejor dicho, su
versión móvil, el MTHEL, será capaz de destruir misiles balísticos a
cientos de kilómetros de distancia y estará listo en pocos años para
ser integrado en estos fabulosos arsenales de máquinas androides. Un amplio
arsenal, desde aviones hasta carros blindados no tripulados, que sin necesitar
de intervención humana directa alguna, poseerán un poder destructivo jamás soñado...
El diario
continuaba:
<< El
Pentágono está planeando la construcción de una nueva generación de armas,
incluyendo grandes aviones hipersónicos no tripulados y bombas lanzadas desde
el espacio, algo que permitirá a Estados Unidos atacar a sus enemigos a la
velocidad del rayo desde su propio territorio.
Durante
los próximos 25 años, la nueva tecnología liberará a EEUU de su dependencia
de las bases militares en el extranjero y de la cooperación con sus aliados
regionales. Esto forma parte de un giro hacia la autosuficiencia, espoleado por
las dificultades pasadas para obtener cooperación internacional en la invasión
de Irak.
Las
nuevas armas están siendo desarrolladas silenciosamente dentro de un programa
denominado con el nombre clave de FALCON (siglas en inglés de Aplicación y
Lanzamiento de la Fuerza desde Estados Unidos Continental) >>.
Las máquinas
“inteligentes” se están dotando ya de la cantidad de poder de control y
destrucción necesaria, para que contrarresten en breve, cualquier acción
humana en cualquier lugar del globo terrestre. Pero para Antonio, la cuestión
era:
-
¿ Cuándo estaría lista “BEAST 6.6.6” y el
monstruo ciber-biónico que la controla para hacerse cargo de ese inmenso
arsenal…?
Antonio se puso blanco de
repente, levantó la mano de improviso y le dijo a la azafata:
-
¿ Por favor me puede traer otra copita de brandy…?
La azafata se la sirvió
enseguida y él tardó casi menos en bebérsela, ahora más tranquilo aunque
menos sereno se contestó en voz baja a sí mismo:
-
¡ Tarugo…! ¿ No te das cuenta de que “Ella”,
la “Bestia”, ya está lista…? Y que, de hecho, es “Ella” la que mueve
los hilos para que esta sin-razón triunfe y se desarrolle.
Ahora, que no existe un enemigo
definido y poderoso que pueda constituir una amenaza para EEUU, tal despilfarro
y proliferación armamentística es un disparate sin proporciones, a menos que
realmente se esté preparando otra guerra…
Pero la pregunta capital es: ¿Entre
quién?
Antonio no se contestó esta
vez a sí mismo, la contestación la sabía ya, antes incluso de que formulase
la pregunta. Se limitó a pedir otro brandy y se quedó mirando fijamente, con
aspecto “catatónico”, las pantallas de video que colgaban del techo del avión.
Ante él, un ser atormentado y
feroz, al más puro estilo de la película Matrix, yacía en una especie de diván
con un terminal de acoplamiento cónico insertado en el cerebelo, del cual salían
multitud de cables de extraño aspecto.
Antonio no supo cuando la película
y la ficción se juntaron en su cerebro... Pero él reconocía ahora en ella, la
“interfaz biónica”, que comunicaba por las líneas del Data Bus de Neuro-silicio
a los bancos de datos de la Neuro-computadora que comandaría a su vez a los
inmensos bloques de servidores Web que encerrados en gigantescas naves
industriales conformarían el auténtico Nudo Gordiano de todas las redes de
datos del planeta.
La Bestia cibernética, la Gran
Ramera, la Bestia fabulosa de siete cabezas, el monstruo ciber-biónico al fin,
estaba operativo y “trabajando” a pleno rendimiento en sus depravadas obras.
No llegó a saber si
fueron cuatro o cinco las copitas de “Cardenal Mendoza” que se llegó a
beber, pero lo cierto es que la bendición de la “Santa Curia Vaticana” se
derramó sobre él transportándolo a un éxtasis etílico que, aunque bastante
inquieto, desde luego, nada tenía de “santo”.
Penetró, durante su
sueño, en un espacio abierto y soleado que discurría por un laberinto de
calles de muy extraña factura. Las calles eran muy espaciosas y amplias, pero
estaban construidas a dos alturas, el
lugar en el que se encontraba era la zona peatonal, constituida por unas
cornisas de unos dos metros de anchura, que estaban adosadas a las paredes
inclinadas de los edificios de roca maciza que constituían su entorno. El
centro de las extrañas calles lo formaban jardines exuberantes de una vegetación
de un tono verde intenso, a distinto nivel que la zona peatonal, y a varios
metros por debajo de la misma.
Dos seres se acercaron a él
flotando por una calle lateral y se presentaron justo enfrente de sus narices,
parecían simpáticos y le hablaban, o eso creía él al menos, porque Antonio
no podía escuchar nada. La sensación del sueño, era como la de intentar ver
una película muy interesante a la que le falla el audio.
Al poco tiempo, Antonio perdió
el interés por lo que trataban de decirle, y sin “cortarse un pelo”, se dio
la vuelta y se dirigió al otro extremo de la calle, por la que pensaba
descubrir cosas más interesantes.
Entonces, llamó su atención
el jardín que se extendía debajo de sus pies, a cierta distancia. Él había
observado como los dos personajes anteriores flotaban por encima de éste con
una sensación de liviandad muy agradable de observar.
-
¿Sería eso lo que trataban de decirme? - Se dijo.
Sin pensarlo dos veces, se
aventuró a probar fortuna con la levitación improvisada sobre los extraños
jardines. De cualquier forma. ¡Sólo se trataba de un sueño…! Y, por tanto,
no habría nada que arriesgar en el caso de una lamentable caída sobre la
espesa vegetación. Así que Antonio puso un pié en el vacío y… cayó de
cabeza en el foso que contenía la extraña vegetación tropical.
Una sensación de vértigo y
una fuerte aceleración lo despertaron bruscamente, lo que le hizo saltar en su
asiento. La toma de contacto final con la realidad, fue la del airado rostro del
señor obeso y con bigote que ya estaba harto de no poder dormir por los
constantes respingos de Antonio, y se lo estaba haciendo saber, mediante unas
groseras palabras en inglés, las cuales, Antonio no tenía el menor interés en
escuchar. Al poco tiempo, Antonio se cansó del desagradable monólogo del
bigotudo vecino de delante, y se volvió sobre el asiento, dejando al acalorado
morador de la fila delantera con su inacabable retahíla, se puso la manta de
viaje encima, se calzó las anteojeras de paño en los ojos y se acurrucó en su
butaca para intentar cazar de nuevo el ritmo de los acontecimientos que había
dejado expeditivamente, en el extraño y soleado lugar de sus sueños.
Atmah
aún se preguntaba el porqué de la extraña visita de Arânah, a ese patético ser
humano de superficie, que además de estar ebrio y no tener el más mínimo
control sobre sus movimientos, no parecía haberse percatado, en absoluto, del
traslado de sus cuerpos sutiles a una zona de regeneración y cura en la ciudad
de Târâ.
-
¡Y ni siquiera había llegado…!!!
Porque en el estado tan
calamitoso de intoxicación etílica en el que era transferido, no había podido penetrar
en el aura sutil del recinto de cura, quedándose solo en medio de una de
las calles de acceso periférico al mismo.
Ahora, Atmah se encontraba en reposo y regeneración, en su
agradable habitación sutil emplazada en la ciudad de Târâ, meditando sobre todas las incidencias y
experiencias de una jornada tan agotadora como la pasada. Pero...
-
¿Sería posible que ese humano de superficie fuese
realmente: ‘El Durmiente’? ¿Aquél que despertará a su realidad interior
para completar el ciclo del Núcleo Monádico común a su guía y a él
mismo…?
No muy lejos de allí, sentado en un banco con vistas
al jardín interior de ‘La Ciudad en Medio del Desierto’ se encontraba el
nuevo guía de Atmah.
En el mismo lugar donde precisamente Arânah había establecido su
primer punto laya
en este planeta.
Él había tenido su primer
contacto directo con ‘El Durmiente’, el último ser de la cadena septenaria
que forman todas las proyecciones Monádicas de su propio Regente Avatar. Ese ser era el objetivo
prioritario de su misión, la puerta abierta a la evolución cósmica de un
Avatar, la senda de la evolución de un ser cósmico de alto rango que
integrando en su núcleo a sus siete Mónadas despiertas, es comparable a un Logos Planetario menor. El
conjunto de estos seres, es el que da su espíritu y su mente a los astros
evolutivos en el mundo manifestado.
La tarea era extremadamente difícil,
el camino aún largo, pero la puerta acababa de entreabrirse y la luz penetraba
ya a raudales por ella e iluminaba el Santuario Interior…
Arânah
penetró en ese instante en laya
para encontrar una de las múltiples trazas, que los caminos cósmicos de los
seres dejan en el espacio-tiempo inmutable. Penetró, y observó sin implicarse,
el Devenir del Tiempo sin Cambios:
MMMMMMMMM



|