

La Verdad es Poderosa y Prevalece. Siente su Presencia Majestuosa todo el tiempo
[Saint
Germain; El Libro de Oro de Saint Germain]

Mundo Real o Imaginario
NaHaSH

[LECTURA DE LA NOVELA]

¿Es
el Mundo en que vivimos Real o Imaginario?:
Colaboraciones y Trabajos Escogidos de los Lectores:
Este apartado nace como resultado del trabajo de
búsqueda personal que Claudia ha realizado durante el año pasado en la web y
en muchos otros libros. Trabajo que ha tenido a bien enviarnos en
diferentes correos.
No puedo dejar de valorar su trabajo como uno de los
más importantes y completos que yo halla visto y es por eso por lo que lo
recomiendo muy expresamente.

Miedo a la Cruda Realidad:
Me gustaría iniciar esta serie de artículos con
una confesión personal. En mi búsqueda de lo que existe más allá del
decorado de cartón piedra que nos rodea a nuestro alrededor. Encontré
que había muchos elementos que expuestos fría y descarnadamente podían
desestabilizar síquicamente a muchas personas.
Mi trabajo personal entonces fue el de intentar
reflejar esos elementos, que afloran de toda investigación personal
medianamente seria, en un entorno de esperanza y alegría por vivir en uno de
los momentos más cruciales para la raza humana y en concreto para su evolución
en este planeta. Y por eso surgió la novela : 'Las Tres Cabezas del Elefante', intentaba en ella desvelar la
realidad que yo observaba a través de las bambalinas y los decorados de tosca
elaboración que otros me presentaban. Juntando en ese espíritu la auténtica Verdad que habita
en nuestro interior, justo dentro del ser de luz que realmente somos.
Si lo estoy consiguiendo o no es una observación que
otros tendrán que valorar, más la preocupación de desestabilizar más que
ayudar a los lectores aún me persigue. Y así se lo hice saber a Claudia...
Ella valientemente contestó con el correo que inicia
esta serie. Y tiene razón, la inminencia de los tiempos urgen una mínima
preparación. El trabajo de concienciación es importante, pero ante la
inminencia del salto es mejor disponer de un buen paracaídas aunque no sepas
cómo utilizarlo, pues siempre puedes aprender durante el vuelo...
Los datos son importantes, y es trabajo y
responsabilidad de cada uno encajar esos datos y asimilarlos con la luz interior
que todos poseemos. De esta manera las conclusiones de los acontecimientos y
relatos que a continuación se presentan son discrecionales de cada individuo en
la medida en que su luz y su consciencia se lo permitan.
Sin más preámbulos vamos con el viaje, abróchese
el cinturón de seguridad y aparte todo miedo y angustia de su mente, no
es esa la intención que tenemos al presentar los datos, sino simplemente
mostrárselos para su evaluación... porque usted tiene derecho a conocerlos.
Sebastián
Salado.

Lectura Interna de los Hechos Externos:
Hola, Sebastián
Bien sabes que me es muy grato conocer tu impresión acerca de estos temas.
Pero en relación a lo que dices:
"... lo que realmente me preocupa no son las noticias sobre el inminente cambio en sí, sino la capacidad que podamos generar cada uno
de encontrar un punto de equilibrio interior que nos permita afrontar lo inevitable de forma positiva, asegurando una transición lo más
optimizada posible a las capacidades reales de cada uno de nosotros y de los que nos puedan leer y entender comprendiendo el trasfondo de
luz que tiene esta época de tinieblas..."
Francamente pienso que si no hubiéramos estado generando la capacidad de reconocer cuál de todos los puntos de equilibrio interior -de los
que tanto se habla en estos días- es el verdadero, no estaríamos capacitados para asimilar el impacto que implica hacer contacto con
toda la evidencia que día a día se presenta.
En otras palabras, si en nuestra vida cotidiana no estuviéramos poniendo en práctica lo aprendido del entrenamiento interior que hemos
seguido, no podríamos distinguir el hilo conductor hacia las causas que generaron lo que hoy enfrentamos, ni estaríamos en contacto con la
Luz que nos permite ver allí donde nadie ve nada más que brumas. Por eso cuando dices:
"No hay más sordo que el que no quiere oír", y "es la inmensa mayoría de la sociedad la que no la aceptaría aunque se la gritasen a la cara"
(esto es, la verdad de los hechos), reconozco que me produce un inmenso dolor y compasión observar cómo el Real Ser planetario que
trata de expresarse por medio de esta subraza errada, pueda encontrarse limitado por tanta ceguera, lo cual, ahora que lo pienso,
bien podría ser un reconocimiento y una evocación de lo más profunda.
Sin embargo, este reconocimiento no distorsiona en modo alguno la lectura interna que puedo hacer de los hechos externos, incluso antes
que éstos se materialicen, pues como todo aspirante que estudia las cuestiones esotéricas y conoce medianamente de fuerzas y energías,
sé que aquello que el ojo físico ve, procede de lo que no ve, y también que antes de sostener mentalmente la mejor visión posible de un futuro
probable, es necesario hacer una evaluación de la dificultad a superar. Y la razón es simple: "Donde no hay visión, los pueblos
perecen" o como también se ha dicho:
"En la vida de todo discípulo, particularmente en la de quienes deben
enfrentar ciertas grandes expansiones de conciencia, sobrevendrá una crisis. En el punto de crisis se adoptan decisiones, voluntaria o
involuntariamente, y una vez adoptadas, el discípulo se encuentra en un punto de tensión, y olvidando la
decisión percibe y ve mentalmente con mayor claridad el paso a dar,
influenciando su actitud respecto al futuro. Realizado el trabajo durante el período de tensión, sobreviene lo que podría denominarse el
punto de surgimiento, lo cual significa salir de un campo de experiencia para entrar en otro."
Reconozco la dificultad de trasladar la comprensión de los procesos que se registran en lo individual a aquellos que tienen lugar en la
vida planetaria, pero aun así, creo que vale la pena intentarlo.
Te transcribo aquí algo que desde hace días tenía en mente enviarte y
curiosamente se relaciona con el proceso de crisis detallado más arriba.
<< La Continuidad de la Revelación
Siempre en el transcurso de las edades y en cada crisis humana, siempre en las horas de necesidad, en la fundación de una nueva raza o
en el despertar de una humanidad, preparada ya para una visión nueva y más amplia, el Corazón de Dios
-impulsado por la Ley de compasión- envía un Instructor, un Salvador del Mundo, un Iluminador, un Avatar.
Da un mensaje que curará, indicará el paso siguiente que debe dar la raza, iluminará un oscuro problema mundial y proporcionará al hombre
la expresión de un aspecto de la divinidad, hasta entonces no comprendido. Sobre esta realidad de la continuidad de la revelación y
sobre la secuencia de esta manifestación progresiva de la naturaleza divina, está basada la doctrina de los Avatares, de los Mensajeros
Divinos, Apariciones divinas y Profetas inspirados. [...]
Un Avatar es un Ser que ha desarrollado ante todo Su Propia naturaleza humana y divina y luego la trascendió; es un Ser capaz de reflejar
algún principio cósmico, o cualidad y energía divina, que producirá el
efecto deseado sobre la humanidad. La constante tarea de un Avatar es el establecimiento de un núcleo de energía, espiritualmente positiva.
Esta energía puede ser generada dentro de la familia humana y enfocada en un Mensajero responsivo; puede ser generada dentro del planeta
mismo y producir un Avatar planetario; puede ser la expresión del impulso de la vida y la energía del sistema solar o de fuentes
cósmicas, que están fuera del sistema solar. Pero está enfocada siempre por medio de una Entidad que se manifiesta; es evocada por una
demanda o llamado masivo, y evoca la respuesta y los consiguientes cambios en la actividad de la vida, la cultura y la civilización del
género humano. [...]
La Intervención Divina
Al considerar el tema de los Avatares quisiera señalar que (desde el punto de vista de la humanidad en su actual etapa de desarrollo) los
Avatares, como podría esperarse de la conciencia de la humanidad que está sujeta al control de los pares de opuestos, son de dos clases:
1. Los Avatares que personifican al Ángel de la Presencia, sea esta Presencia el alma en el hombre, el Logos planetario, alguna Entidad
extraplanetaria, algún Ser cósmico o una Expresión del Bien Cósmico.
2. Los Avatares que personifican al Morador en el Umbral, ya sea el Morador humano en el Umbral, las Fuerzas planetarias del Materialismo
o algún aspecto del mal cósmico.
Trataré de expresar esta analogía en forma más clara. Así como en el hombre individual llega un momento en su
expectativa de vida en que presiente, conoce, ve y reconoce al Ángel de la Presencia, como el
Revelador de la divinidad, de igual modo, en la historia de la raza de los hombres, puede llegar la misma gran iluminación. La revelación
enfrenta al aspirante. La revelación enfrenta a la humanidad. Dios es conocido dentro del corazón humano. Dios es conocido por el género
humano. Este reconocimiento de la divinidad en sus diversos aspectos es lógicamente progresivo -cada etapa y cada vida trae su propia
revelación de la belleza de la divinidad y la gloria de la luz en forma más verdadera y clara ante el discípulo.
Similarmente, llegan ciclos en que aparece el Morador en el Umbral y enfrenta al aspirante,
desafiando sus propósitos y progreso, y bloqueando la puerta que conduce a la expansión de la vida y a la liberación. El Morador
desafía a la libertad del alma humana. Lo mismo sucede en la vida de una nación, una raza y de la humanidad como un todo.
El Ángel de la Presencia indica la posibilidad divina, señala al discípulo atento el próximo paso hacia la iluminación, y arroja luz
sobre la etapa inmediata del sendero hacia la luz que debe recorrer.
Así obra también el Avatar. El Morador en el Umbral indica el pasado con sus limitaciones y malos hábitos. Esto también lo hacen los
Avatares que de tiempo en tiempo aparecen como personificaciones del mal y de la naturaleza inferior de la humanidad. Y, hermano mío, ellos
aparecen una era tras otra.
Algunos ciclos en la vida del discípulo presentan un aspecto del enfrentamiento y otros, otro. En una vida puede estar luchando
totalmente contra el Morador en él u orientarse al Ángel de la Presencia y permitir así que la energía condicionante divina afluya a
él; puede sucumbir a la influencia de la temible totalidad de sus deseos malignos y materiales o acercarse gradualmente al Ángel. Pero
-y este punto es de importancia- él mismo evoca a una u otra de estas
manifestaciones. Lo mismo pasa con la humanidad. El llamado del alma de la humanidad, o de la naturaleza material de la humanidad, debe
evocar respuesta y así puede manifestarse un Avatar. Es el llamado magnético o intención masiva del discípulo o de la humanidad, que
produce la manifestación. En otras vidas, el discípulo puede estar simplemente oscilando entre los dos polos de su ser, sin ningún
esfuerzo consciente, ningún enfrentamiento directo, ni comprensión clara del propósito de la vida. Así obra también la humanidad.
Sin embargo, oportunamente viene una vida en la cual el discípulo es enfrentado simultáneamente con el Morador y el Ángel, y tiene lugar el
mayor conflicto de su experiencia. Eso sucede hoy en el mundo. Lo espiritual y lo material están en conflicto y la humanidad misma es el
campo de batalla.
También puede observarse una analogía de la Doctrina de los Avatares en la vida individual del discípulo. Cuando sus deseos son correctos y
ha hecho un verdadero esfuerzo hacia la correcta dirección, entonces -cuando el conflicto entre el bien y el mal está en su punto
culminante- llega el momento en que pide más luz, más poder, más comprensión y mayor liberación para dar el siguiente paso adelante.
Cuando puede elevar esta demanda con firme intención y permanecer inmutable y sin temor, la respuesta llegará inevitablemente desde la
Presencia Misma. Surgirá una manifestación de luz, amor y poder. El
reconocimiento de la necesidad ha evocado entonces la respuesta. El conflicto cesa; el Morador se retira a su propio lugar; el sendero que
tiene ante sí está libre; el discípulo puede avanzar con seguridad, y una mejor vida alborea para él. [...]
Podría señalarse aquí que, en crisis similares aunque menos graves, esta intervención divina reemplazó en el pasado al esfuerzo humano,
pero Quienes tratan de ayudar a la humanidad esperan que ahora tal intervención sólo complemente el esfuerzo humano -algo muy distinto.
Por lo tanto, en todas partes, la humanidad espera hoy a Aquel que Viene. Se presiente que el Avatar está en camino. La segunda venida
(de acuerdo a la profecía) es inminente, y el clamor sale de los labios de los discípulos, místicos, aspirantes y de todas las personas
iluminadas de todos los países: "Que la luz, el amor, el poder y la muerte, cumplan el propósito de Aquel que Viene". Estas palabras son
una demanda, una consagración, un sacrificio, una afirmación de fe y un desafío al Avatar, que espera en Su Lugar Elevado la demanda
adecuada y el nítido clamor para justificar Su descenso y Su aparición.
La demanda sin la acción paralela es inútil, así como la fe sin obras está muerta. Es aquí donde se produce una rotura en el eslabón
magnético, que para su venida debería unir al Avatar con la demanda.
Su surgimiento debe ser producido por una quíntuple cadena o hilo de energía: la enfocada voluntad de los pueblos, la intención masiva de
los discípulos y aspirantes del mundo, más su deseo, su participación activa en la tarea de despejar el camino para
Él y un total altruismo.
Sólo cuando la humanidad misma haya hecho todo lo posible para corregir lo erróneo y poner fin al mal, y este esfuerzo llegue hasta
el sacrificio de la vida misma, Él, el Deseo de todas las Naciones, podrá aparecer. [...]
[La Exteriorización de la Jerarquía, pág. 242-248]>>
Un cálido saludo.
Claudia

Nuestra amiga Claudia: