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A este fenómeno de “dependencia sensitiva de las condiciones iniciales” se le denomina ‘Efecto Mariposa’. Se denomina así basándose en el dicho de que si una mariposa bate sus alas en Pekín, puede producir un tornado en Florida al cabo de unos
meses. Así, un pequeño acontecimiento puede desencadenar una cascada de sucesos que termina por convertirse en un fenómeno de primera magnitud. Antonio pensó en lo que Gandalf le dice a Frodo en “El Señor de los Añillos”:<< Hay otras fuerzas en este mundo Frodo, además de la voluntad del Mal... Y hasta el más pequeño puede cambiar el curso del futuro…>>
[Sebastián
Salado; Las 3 Cabezas del Elefante]

EL
CABALLERO EN EL FANGO

HOMBRES Y MÁQUINAS (I)

4. HOMBRES Y MÁQUINAS
(
PARTE I )
¡Biip, Biip, Biip…!
El
zumbador del reloj de pulsera de Antonio estaba cumpliendo su humilde misión de
molestar oportunamente, como todas las mañanas.
Antonio,
entre la duermevela despertó de un sueño sin sueños, preguntándose -sin
querer recordar absolutamente nada del día anterior-, si tal vez hoy, fuese por
casualidad sábado y hubiera olvidado apagar la alarma del reloj como en tantas
ocasiones le había sucedido.
Pero
no, hoy era jueves 12, y había que hacer… “como que se trabajaba” un
día más.
Pensó
que al día siguiente sería viernes 13, y lo relacionó con el día funesto de
la tradición anglosajona. Aunque no tenía por que preocuparse, él era español
y en España el día funesto es el martes 13 como “Dios manda”.
Así
pues, aunque estaba vestido, pues había dormido finalmente en el sillón, tal
como le habían inspirado las dos copitas de brandy que se había tomado. Sin
pensarlo demasiado, decidió por iniciativa propia irse a la ducha y cambiarse
de ropa. La apariencia exterior siempre había sido su norma, pues ¡nadie sabe
las oportunidades que trae el nuevo día al que sabe esperarlas dignamente!
Fundamentalmente
él pensaba esa mañana en que hacía varias semanas que no tenía
"relaciones satisfactorias" con personas del otro sexo, y se apuntó
en su agenda cerebral, intentar una “aproximación con maniobra de
acoplamiento” con su amiga Carla durante ese día.
Carla
era una chica "doble 0", de conversación fácil y sexo más fácil aún.
Pero eso sí, en la cama Carla era un “Ferrari formula 1”, y había que
competir con ella en el Gran Prix de Monza… Pero ésta era una opción
desesperada en una situación desesperada...
Animado
por la idea de una velada excitante a la vez que agotadora, que le hiciera
olvidar sus insalvables problemas con Betty, Antonio se duchó y se vistió con
la única camisa planchada que aún le quedaba, anotando también -en la misma
agenda cerebral de antes- encargar algún ramo de flores por teléfono antes de
hacer su entrada triunfal, también por teléfono, en el “teatro del mundo”
con el papel de Fígaro.
Y
animado por esta visión comenzó a cantar:
¡Non più
andrai, farfallone amoroso, notte e giorno d'intorno girando; delle belle
turbando il riposo Narcisetto, Adoncino d'amor...! -Según la ópera de Mozart:
‘Le Nozze di Figaro’- ¡...Ed invece del fandango, una marcia per il fango.
Per montagne, per valloni, con le nevi e i sollioni. Al concerto di tromboni, di
bombarde, di cannoni, che le palle in tutti i tuoni all'orecchio fan fischiar.
Cherubino alla vittoria, alla gloria militar...! – Y cantando a voz en cuello
se dirigió al garaje pensando que con un poco de suerte, hoy sería un día
excelente que rompería con la mala racha existencial por la que estaba pasando,
repitiendo insistentemente, mientras bajaba las escaleras, la última estrofa-
¡Cherubino alla vittoria, alla gloria militar...!
Con
este plan de seducción –apresuradamente estudiado- en su mente, cogió su coche y se dirigió al trabajo. Cambió
la cinta del cassette por otra de Manu Chao, y sin proponérselo, la primera
canción que apareció en el repertorio fue "la Vaca Loca". con su
estribillo:
<<
P'al cementerio se va, la vaca de mala leche. P'al cementerio se va, pudriéndose
la sociedad... >>
Esto
le pareció de no muy buen augurio, teniendo en cuenta los problemas neuronales
de Betty, pero rápidamente decidió poner al mal tiempo buena cara y comenzó
también a corear la canción.
Al
llegar a su oficina halló extrañamente
a Tom Bombard en su puesto de trabajo, como un reloj, y no pudo dejar de pensar
que la situación debía de ser muy seria cuando… "las ratas se aprestan
a abandonar el barco".
Efectivamente,
aún no se había sentado en su mesa de trabajo cuando el teléfono sonó
estruendosamente. Al otro lado de la línea se hallaba Frank Manor, su jefe, que
sin dilación de ningún tipo, ni el acostumbrado preámbulo de: "Buenos días,
que tal estás, como has dormido hoy…"-y todas esas cosas estúpidas que
se suelen decir cuando alguien quiere apuñalar al otro por la espalda-, se
dirigió directo al grano en la tercera palabra:
-
Ha llamado Morgan... Y me ha planteado un ultimátum sobre el problema de
Betty. Si no le damos alguna solución inmediatamente, podemos ir despidiéndonos
del programa y de nuestros trabajos.
-
Si, bueno, verás... Ayer mismo estuve repasando los programas con el
"Debug" manual de Betty y encontré que existían en ellos,
discrepancias ostensibles con los patrones armónicos de las simetrías de gauge
referidos a la estructura neuronal básica de Betty. Nada realmente serio, todo
está bajo control… pero habría que retocar el código fuente del motor
inferencial. –Mintió Antonio como un bellaco.
-
¿Las simetrías de
gauge? ¿Reprogramar el maldito motor inferencial de
nuevo? ¡Por Dios Tony! Eso no le va a gustar nada a Morgan. De cualquier
manera… quiero un informe detallado hoy mismo sin falta. El asunto es de la
mayor gravedad.
-
OK, Frank, lo tendrás, no te preocupes.
Frank
colgó el teléfono y Antonio se quedó preguntándose a mí mismo:
-
¿Pero que coño es una simetría de gauge…?
Antonio,
que era perfectamente consciente de sus deficiencias en matemáticas, decidió
consultar la base de conocimientos de Betty, pero no con el procedimiento
habitual de conversación consciente con el autómata, pues el nivel de
descomposición neuronal no lo aconsejaba, sino mediante la "interface"
humana directa con el motor inferencial del androide.
De
esta manera la comunicación con el autómata se realizaba de una manera
subconsciente para éste. En estas condiciones el autómata era simplemente un
terminal remoto del controlador, el cual era, en realidad, el programa de
“interface” humana.
Una
vez conectado al servidor de enlace con la base de datos de Betty, tecleó la
cadena de búsqueda de objetos: "simetría de gauge". Y al instante
empezaron a parecer en la pantalla un montón de fórmulas y conceptos de matemática
y física teórica como el “Campo de Higgs” en física de partículas, en las cuales él estaba auténticamente pez.
Tecleó
de nuevo el modificador: "referencias".
Apareció
ahora una lista de conceptos abreviados y las referencias a los libros y artículos
de prensa de los que provenían. Seleccionando a continuación algunos de los
que le parecieron más interesantes, los leyó detenidamente:
Al
parecer, las transformaciones locales de gauge sobre un sistema físico o matemático
tenían algo que ver con los cambios de escala de las variables de un sistema
particular, sin alterar la estructura de los esquemas generales del medio. Una
simetría es la invariabilidad de algo con respecto a una operación. Y según
este concepto todas las ecuaciones son reversibles; poniendo un ejemplo clásico
y partiendo del espacio-tiempo de cuatro dimensiones, el agua de los ríos podría
fluir hacia atrás, o un jarrón hecho añicos podría recomponerse con solo
invertir la variable del tiempo.
Esto
empezó a gustarle, pero no le decía mucho acerca de cómo aplicarlo para
recomponer las neuronas de Betty dañadas en la acreción. Así que decidió
intentar la búsqueda de los objetos antónimos de la simetría de gauge en el
banco de datos de Betty. Algunas veces la anti-idea da más información acerca
de la idea buscada que la definición del concepto mismo.
Al
ejecutar el comando de búsqueda de antónimos se encontró con un concepto
sorprendente: "La matemática del
Caos..."
Antonio
recordaba haber tratado este tema en algún seminario. Incluso el libro de Rudy
Rucker "Cellular Automata Laboratory" editado en 1989, había sido
discutido con John en varias ocasiones.
En
su origen, la teoría del Caos surgió al intentar simular por ordenador modelos
meteorológicos en los años 60. El pionero en esta materia fue Edward
Lorenz,
un meteorólogo con espíritu matemático, que en 1963 arremetió contra los
conceptos de aquella época, en la que se creía que con la ayuda de la informática
se podría llegar a predecir y controlar el clima. Los trabajos de Lorenz
demostraron que aunque se puede entender el clima, éste es imposible de
predecir.
Lorenz
trabajó con dos sistemas meteorológicos idénticos controlados por las mismas
ecuaciones, y decidió estudiar su evolución simulada por ordenador.
Introduciendo en ambos los mismos datos requeridos de temperatura, humedad,
velocidad del viento, etc. Sólo
que, en el primer modelo introdujo los datos con precisión de millonésima de
grado centígrado, y en el segundo, con precisión sólo de milésima de grado.
Aunque él esperaba encontrar resultados parecidos, encontró grandes
diferencias en el pronóstico, las cuales, aparentemente no estaban justificadas con las
ligerísimas diferencias iniciales.
Tras
exhaustivos estudios en el Massachussets Institute of Technology, se descubrió
de una forma experimental el concepto de ‘Atractor Extraño’, el cual es un
objeto matemático abstracto que aparece en los modelos de simulación empírica
por computación y tiene la propiedad de amplificar pequeñísimas diferencias
en las condiciones de partida creando grandes diferencias finales. A este fenómeno
de “dependencia sensitiva de las condiciones iniciales” se le denomina
‘Efecto Mariposa’. Se denomina así basándose en el dicho de que si una
mariposa bate sus alas en Pekín, puede producir un tornado en Florida al cabo
de unos meses.
Así,
un pequeño acontecimiento puede desencadenar una cascada de sucesos que termina
por convertirse en un fenómeno de primera magnitud. Antonio pensó en lo que
Gandalf le dice a Frodo en “El Señor de los Añillos”:
<<
Hay otras fuerzas en este mundo Frodo, además de la voluntad del Mal... Y hasta
el más pequeño puede cambiar el curso del futuro…>>
En
el universo, en la naturaleza y en el comportamiento humano, cualquier mínima
variación puede inducir un efecto mariposa.
El
conjunto de los atractores extraños, tiene un carácter manifiestamente Fractal,
es decir, que su morfología se reproduce exacta a sí misma en todas las
escalas. Benoit
Mandelbrot, estudió estos efectos a través de otro objeto
matemático abstracto denominado el “Conjunto de Mandelbrot”, el cual fue representado gráficamente en un
ordenador creando así el concepto de la Geometría Fractal. Este conjunto de
los números complejos menores de 2, presenta unas extrañas estructuras que se
repiten de forma muy similar en todas las escalas de cualquier
conjunto de ellos que se sometan a observación. Es como si el
microcosmos y el macrocosmos se dieran la mano, como si existiese una simetría
común de las formas que atravesase todas las dimensiones del caos, definiendo
un comportamiento periódico en todos los sistemas, a este fenómeno se le
denomina ondas solitarias o solitrones.
El concepto de
Geometría Fractal realiza la función inversa a la descubierta por
Descartes que convertía la geometría en números. Aquí los números se
convierten en geometría, imaginando que son coordenadas en un espacio ficticio,
al que se denomina “Espacio de Fase”, en el cual se generan ineludiblemente
unas acumulaciones de puntos, que como realizan una atracción de otros puntos
adyacentes se denominan atractores extraños. Estos elementos matemáticos son
los responsables de las desproporcionadas respuestas a mínimas variaciones de
partida.
-
¿Pero qué son realmente los Atractores?. –Se preguntó a sí mismo.
-
Eso realmente nadie lo sabe... – Se volvió a contestar a sí mismo nervioso.
Aunque
lo que sí se sabe es que la Geometría de la Naturaleza también posee esos
atractores, tanto en el microcosmos como en el macrocosmos, pero da la impresión
de que la Naturaleza amase el caos y la belleza por igual, jugando un curioso
juego de amor y desamor al mismo tiempo.
La
Geometría Fractal como herramienta de la Teoría del Caos es aplicada hoy no
solo en meteorología y matemática abstracta, sino que además se usa en una
multitud inmensa de aplicaciones como el estudio de los organismos infectados
por virus, dispersión de contaminantes en hidrodinámica, el estudio del
funcionamiento de vísceras como el corazón y el cerebro, estudios de seísmos
en geología, las fluctuaciones de la bolsa, estudios de genética sobre el
desarrollo de un ser vivo a partir de una única célula embrión, y muchas más
aplicaciones.
Todo
esto convenció a Antonio de que intentar aplicar sus ilusas simetrías de gauge
sobre la estructura neuronal de Betty, iba a ser algo realmente peliagudo. Pues
en contra de lo que las simetrías predicen en cuanto a la posibilidad de que
los ríos fluyan hacia atrás, o a
que los jarrones se recompongan con sólo invertir la variable del tiempo, la
teoría del caos define que en el momento en que iniciáramos la inversión,
pronto aparecerían efectos mariposa que destruirían todo el plan.
¿Puede
el autómata desaprender lo erróneamente aprendido? – Se preguntó.
¡La
verdad es que no tengo ni idea…!
De
repente, casi saltando de la silla, chasqueó los dedos y se dio una palmada en
la frente.
¡Que
estúpido soy!. Casi me olvido del objetivo número uno del día, la cita con
Carla…
Antonio
miró el reloj y calculó que hacía más de una hora que Carla había recibido
el ramo de flores que encargó por teléfono antes de salir de casa. Y ya se
estaría preguntando sí él iba o no a dar el primer paso.
A
Carla, una chica imponente de Oregon, de abuelo italiano llamado “el
Spaghetti” por el resto de la familia anglosajona, le encantaba que la
hablasen en italiano aunque solo entendía escasas palabras. Y Antonio, un
Figaro de tercera, no podía dejar de complacerla en estos mínimos detalles.
Marcó
su número de teléfono, aunque bien podía haberse acercado porque ella
trabajaba justo en el piso de arriba. Pero, no hubiese sido lo mismo...
-
‘Ciao bella, ¿come questi...?’
-
‘¿Chi
è?’ -Respondió una voz femenina al otro lado del teléfono.
-
‘Ciao amore… io sono
Antonio… il Suo ammiratore fervente, adorando una bella
signora...’
-
‘Ciao Antonio…’ -Se noto un tímido tono inseguro en la voz
femenina.
Antonio
dio por terminado el breve chapurreo en italiano al darse cuenta que las
limitaciones de Carla en el idioma de su abuelo materno eran aún mayores que
las suyas propias y cambió rápidamente el ritmo de la conversación:
-
Carla, cariño, escucha hoy he estado pensando mucho en ti… –mintió
descaradamente-... Y en lo bien que lo pasamos la última vez... –esta vez era
verdad, aunque bastante fatigosa, la experiencia fue realmente excitante.
...Y he pensado que podríamos quedar esta tarde
para cenar y esas cosas…
-
¿Antonio, me has mandado tú flores esta mañana? ¡Son realmente
hermosas...! –Ella también mentía un poquito, pues Antonio se había
cerciorado específicamente de que las flores llevasen una etiqueta que dijese
en caracteres cursivos y en rosa: “Con il mio Amore… Antonio”
-
¿Cómo la hermosura de unas tristes flores puede ensalzar a la belleza
misma…? –Recitó sin saber muy bien de quién eran los versos.
-
¡Qué tonto eres Antonio!-dijo Carla halagada- ¿Quedamos hoy
a las siete en la ‘Main’?
-
¿En la ‘Main Rail-Way Station’? ¿A las siete? OK. ¡Me parece estupendo…! ¿En Jannet`s te parece Bien?.
-
¡Vale, pero esta vez te tienes que portar bien, eh!. –Antonio no
entendió del todo a que se refería Carla
con eso de “portarse bien”...
Pero la aventura era lo primero... ¿Acaso Amundsen
se portó mal al conquistar el Polo Sur, o fue Scott
el que se portó bien y murió en el empeño…?
-
¡OK Carla, seré todo un caballero español! ¡Ciao Amore!
Colgó
el teléfono y se quedó mirando al techo al tiempo que se atusaba la barba y
pensaba en que tendría que haberse dado algo de tinte antes de la cita. No quería
que apareciese algún gracioso borracho, como la última vez,
que le preguntase que si podía –el borracho- sacar a bailar... ¡a su
hija!!!.
Pero
la diversión duró poco, pues el mismísimo Frank Manor apareció en la puerta
de su cubículo. Con los ojos desorbitados y con una voz temblequeante le
pregunto gesticulando exageradamente, si tenía algo del comprometido documento
acordado para hoy.
Antonio,
abrió los ojos todo lo que sus párpados daban de sí y con cara de “haba”
movió la cabeza en sentido negativo.
-
¿Porqué? -Preguntó Antonio- Aún estoy con ello…Creo que para el
final de la tarde tendré algo…
-
¡Lo necesito ahora Anthony…! Morgan me ha llamado ahora mismo para que
fuera a verle y me temo que ese tema va a salir…
-
¿Puedo ir contigo si quieres y explicarle la solución directamente a él?
-
Mejor no…Ya le he sugerido eso por teléfono y me ha contestado que
viniera solo. No sé… Mejor me voy ya, pero estate localizable por si te
necesito. Espero que todo esto sea una falsa alarma.
Y
visto y no visto, Frank desapareció del quicio de la puerta como perseguido por
el mismo diablo.
Lo
que le recordó, que él aún no había escrito una sola letra del documento en
cuestión.
Pero..
¿Por donde iba?...
¡
Ah si, ya me acuerdo! Me cuestionaba si el autómata puede desaprender lo erróneamente
aprendido. Y la conclusión era que no lo sabía –se dijo a sí mismo
desanimado.
Antonio
recordó que tiempo atrás había requerido una “interface”
gráfica de Geometría Fractal que representase en el ordenador las
matrices RIO como un espacio de fase. Esperaba encontrar solitrones que
identificasen conjuntos estables de atractores extraños para determinar las
pautas de aprehensión de las neuronas durante el sueño REM.
Y
la verdad es que un grupo de becarios había llegado a diseñar una
“interface” de Geometría Fractal bastante aceptable, aunque no disponía de
un buscador matemático de ondas solitarias, por lo que no podía realizar
muestreos en condiciones admisibles al haberse acabado antes el presupuesto…
Animado
por la idea de volver a contemplar esos paisajes surrealistas y agrestes, que se
parecían terriblemente a la célebre tierra de Mordor tal como se muestra en “El
Señor de los Anillos”, se conectó con el servidor donde residía el programa
y lo arrancó.
En
la pantalla de su PC surgían ahora una multitud de estalagmitas que plagaban un
paisaje dantesco, en el que, a veces, aparecía una torre sesgada al bies, que presentaba una sección lobular de
forma extrañamente conocida. Las formas que se veían ahora, fuera cual fuese
la escala del zoom que se hubiese elegido, consistían en unas irregulares y caóticas
llanuras en las que aparecían de vez en cuando, inquietantes mesetas
inclinadas, las cuales eran los buscados ‘solitrones morfológicos’ que
constituían una especie de orden en el caos.
El
hecho de que la escala no importase para diseñar el conjunto le empujó de
nuevo en su teoría de la Supermente…
<<
Una mente dentro de otra mente… Mundos dentro de otros mundos…>>
-Repitió…
Antonio
pensó que esto perfectamente, lo podría haber dicho ya alguien. ¿O tal vez sólo
se trataba de un “déjà-vú” y, en algún tiempo pasado o futuro, él se
había soñado a sí mismo diciendo estas mismas frases en un pseudo sueño de
marcado tinte Fractal…?
Pero ¿qué
eran esos malditos solitrones morfológicos? ¿Qué papel jugaban ellos en el
conjunto? Y sobre todo, ¿por qué le resultaban tan familiares…?
¡Ah,
ya...! Los misteriosos círculos en los campos de heno en
Inglaterra...
Él
recordaba una extraña marca en particular, que había asombrado a los científicos
y matemáticos de aquel país. El
“círculo” en cuestión era un conjunto globular con otros círculos menores
que representaba casi exactamente una forma típica de uno de los solitrones del
conjunto de Mandelbrot.
El 12 de
Agosto de 1991 en un campo de maíz en la ciudad inglesa de Ickleton, cerca de
Cambridge, fueron descubiertas las polémicas señales por un piloto llamado
Cherry-Downs mientras volaba rutinariamente a su trabajo esa mañana. La
semejanza de esa formación con los patrones gráficos que los matemáticos
identifican con las representaciones gráficas del juego de Mandelbrot, despertó
gran revuelo en la vecina Universidad de Cambridge, en la que, por supuesto, la
opinión oficial era que se trataba de “una broma de estudiantes”.
El
propio Benoit Mandelbrot, entrevistado por el “London Daily Mail”, dijo que
estaba muy satisfecho de que la teoría estuviese radicándose y… ‘No pienso
que se trate de un trabajo de extraterrestres…’.
Pero
el 18 de Agosto del mismo año Constantin y Mucki von Durkheim, dos alemanes que
estaban visitando un círculo muy cerca del castillo de Barbury, grabaron en vídeo
algo que parecía una pequeña pelota blanca, tal vez de seis pulgadas de ancho,
volando graciosamente sobre las espigas de trigo de un nuevo círculo.
La
existencia de este vídeo del OVNI, que fue difundido en el documental “Crop
Circle Communique” de John Macnish, podía reivindicar en parte la opinión de
una porción significativa de la comunidad, que cree que la casuística OVNI está
ligada en Gran Bretaña a los lugares sagrados como Stonehenge, Avebury,
Glastonbury y con toda la geomancia antigua de aquella isla. Un investigador de
estas teorías: Paul Devereux, sostiene que los OVNIs están relacionados con
luces que salen de la tierra, en ciertos puntos de marcadas energías telúricas,
y que pueden llevar a la mente humana a experimentar los arquetipos de la
consciencia colectiva del planeta. Todos estos datos llevan a considerar que los
círculos que aparecen actualmente por todo el planeta, como en Estados Unidos,
Canadá, Australia, Alemania y Japón entre otros, son símbolos de fuerzas cósmicas
que nos están avisando que el planeta está en peligro, y que es incluso, la
consciencia del mismo planeta la que nos avisa…



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