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__________________
Atlántida
Lemuria
Mú
Âgharttha
Gaia
_________________
Anú
Mihael
Ialdabaoth
Vishnú
Shiva
Ishva-Ra
_________________
Archi
Melki-Tsedek
Brâhatmah
Mahatma
Mahanga
_________________
Nueva
Era
Teosofía
Antroposofía
Gnósticos
Pitagóricos
Rosacruces
Francmasones
Martinistas
Nazarenos
Esenios
_________________
Buddha
Krishna
Rama
Zarathushtra
Moisés
_________________
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Ahimsa
Aparigraha
Samhaha
_________________
Aeter
Akasha
Âlaya
Laya
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Nihil
Holístico
Nat-Our
Noúmeno
_________________
Magia
Mash-Mak
Mahat
Ofitas
Nâgas
_________________
Hermes
Thoth
Iaô
Adonai
_________________
Mâyâ
Mérou
Omphalos
Om
Fohat
_________________
Sánscrito
Vattan
Irdín
Hierogáfico
_________________
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Glosario de términos (R):
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R
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Ra:
Ver también:
Chaos; Ishva-Ra;
Theos; Shu
Ra,
fue entre los egipcios, la divinidad principal
que representó la fuerza creadora del Sol. Ra se une con Atum o Atón, el
espíritu del Sol, para
rechazar el Caos mediante la Luz. Ra aparece en la mitología egipcia como
el ‘gran juez’ que mantiene el equilibrio entre las facciones de la
luz y de las tinieblas visitando regularmente a los mundos de su creación
en un ciclo interminable. Para los vedantinos hindúes, esta misma figura
esta representada por Ishva-Ra, que es Rey y Señor de los
Alhim o fuerzas
activas del universo.
Según las antiguas tradiciones conservadas por las
culturas ancestrales; Chaos se transforma en
Kosmos mediante el fulgor del
rayo de luz primigenio, creado por el gran poder mágico de la palabra del
Sol o Theos. El Agua es incubada por la Luz y el ser triple brota como su
primogénito. Ra crea entonces sus propios miembros, formándose a sí
mismo y creando después a los demás dioses para que le ayuden en su
tarea precursora de constitución del mundo manifestado.
Escuchemos ahora lo que Blavatsky nos cuenta del
“Dios que salió del Huevo del Mundo”:
<< El Señor de los dos sexos, habitó en el Huevo y salió de
él. Este "Primogénito del Mundo," fue, según algunos griegos,
Dionysus; el Dios que salió del Huevo del Mundo, y del que se derivan los
Mortales y los Inmortales. El Dios Ra, en el Libro de los Muertos es
representado radiante en su Huevo, y emprende su marcha tan pronto como el
Dios Shu, le despierta y le da impulso. " Él está en el Huevo
Solar, el Huevo al que se le da Vida entre los Dioses". El Dios Solar
exclama: "Yo soy el Alma Creadora del Abismo Celestial. Nadie ve mi
Nido, nadie puede romper mi Huevo; ¡yo soy el Señor!”. [ H. P. Blavatsky, La Doctrina Secreta Vol. II ]
>>
Poco a poco Ra se nos revela como el guardián del
Hijo Creador de este universo que a su vez vigila incansable su curso y su
evolución. Así, Ra, el Poderoso, permanece en su Huevo, durante las
luchas de la Tríada, compuesta por los Hijos de la Rebelión, Shu (la
Energía Solar) y el Dragón de las Tinieblas. Actuando en diferentes
ocasiones y bajo diferentes formas en el curso de los mundos que forman el
grupo de sistemas en el que se encuentra la Tierra.
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RaHa:
(Raja)
Ver también: Gupta
Vidya; Sat
RaHa o Raja es el impulso ascensional de todo lo
viviente representado por el elemento aire. Los tres Gunas según la
teología hindú eran: Sattwa, la conformidad a la esencia pura del ser o
Sat, la raíz siempre presente, eterna y sin cambio. Rajas, el impulso que
provoca la expansión del ser en un estado determinado o, el mundo fenoménico
manifestado; y por último Tamas, la oscuridad o principio único.
En la elevación del hombre, Rajas representa a la línea
horizontal de la cruz, el mundo manifestado en el que el alma asciende
desde Tamas, desde la oscuridad, hacia el Sattwa, la esencia pura del ser
formando la línea vertical de la cruz:
|
Râkshasas:
(Raksasas)
Ver también: Asuras
Comúnmente entendemos que los diablos son seres
mitológicos cuya función es la de atormentar incesantemente a los
pecadores durante toda la eternidad por unos pecados cometidos durante una
vida, un período de tiempo tan pequeño en comparación que no
representaría ni siquiera el parpadeo de un ojo.
Pues bien, no es esta la acepción que en los
Vedas
y en el sánscrito devanagario le da al nombre de Râkshasas; aunque tal
vez nos vendría mejor quedarnos con esta interpretación que conocer la
verdad... Pero ¡No puede ser...! Para bien o para mal, hemos de seguir la
máxima: ¡la Verdad os hará libres!
¿Quiénes son entonces los temibles Raksasas? Para
descubrirlo debemos acudir a las palabras del Bhagavad Gîtâ y conocer la respuesta a este enigma
de los labios del propio Krishna:
<< Valor, sinceridad, perseverancia en el Yoga
de sabiduría, caridad, negación, dominio de sí mismo, devoción,
austeridad, rectitud, mansedumbre, veracidad, paciencia, abnegación,
sosiego, sinceridad, compasión de los seres vivientes, castidad,
benevolencia, modestia, constancia, firmeza, misericordia, fortaleza,
pureza, humildad, indulgencia: He aquí, ¡Oh Bhârata!, las virtudes de
quien nació en condición divina.
Hipocresía, soberbia, presunción, ira, aspereza é
ignorancia: Éstos son, ¡Oh Pârtha!, los vicios de quien nació en
condición demoníaca.
Las virtudes conducen a la liberación; los vicios á
la esclavitud. Mas no temas, ¡Oh Pândava! Tú naciste en condición
divina.
De dos estirpes son en este mundo las criaturas
animadas: divina y demoníaca. Ya te he descrito la divina. Escucha ahora,
¡Oh Pârtha!, lo que es la demoníaca.
Los hombres de naturaleza demoníaca ignoran la acción
y la omisión. Ni pureza ni honradez ni verdad hay en, ellos.
Así dicen: ‘En el universo nada hay que sea verdad
ni tampoco hay Dios alguno que lo rija. Todos los seres proceden de la
sexual unión sin más causalidad que la lujuria.’
Con tales ideas se muestran como enemigos suscitados
para la destrucción del género humano estos hombres protervos, de
acciones brutales y rudimentario discernimiento.
Esclavos de insaciables apetitos, poseídos de
vanidad, presunción y soberbia, indúcelos el error a falsos conceptos y
obran movidos por impuras determinaciones.
Forjan infinitos proyectos cuyo término es la
muerte, y creen que en la satisfacción de sus deseos consiste el Supremo
bien, aviesamente convencidos de que todo se cifra en esto.
Mantenidos en esclavitud por cien ligaduras de
ilusoria perspectiva, se abandonan ciegamente á las pasiones y se
esfuerzan en acopiar por medios ilícitos montones de riquezas con que
satisfacer su apetito de goces sensuales.
Dicen ellos: ‘Esto gané hoy; esto me propongo
ganar. Ya es mía esta riqueza y también lo será mañana tal otra.»
«Me deshice de este enemigo y de igual modo me
desharé de otros. Soy el dueño, el disfrutador. Soy afortunado, poderoso
y feliz.’
‘Soy rico, noble, ¿quién como yo? Ofreceré
sacrificios, daré limosnas, viviré dichoso.’ Así los engaña la
ignorancia.
Combatidos por multitud de pensamientos, envueltos en
las redes del error, atentos á la satisfacción de sus deseos, acaban por
hundirse en hediondo infierno. Ególatras, obstinados, poseídos de
orgullo, embriagados en la codicia de riquezas, ofrecen sacrificios por
vana ostentación, contrariamente a los mandatos de la Ley escrita.
Egoístas, altaneros, insolentes, sensuales é
iracundos, estos malignos hombres Me odian en los cuerpos ajenos y en el
suyo propio.
A estos impíos, malvados y aborrecedores, los más
viles entre los hombres del mundo, Yo los arrojo perpetuamente en demoníacas
matrices. Y caídos en demoníacos senos, alucinándose de nacimiento en
nacimiento, no me alcanzan, ¡Oh Kaunteya!, y en los más profundos
abismos se sumergen.
Tres son las puertas de este infierno destructor del
ser: lujuria, ira y avaricia. Así pues debe el hombre apartarse de ellas.
[Annie Besant;
Bhagavad
Gîtâ] >>
Como hemos podido escuchar, la definición que
Krishna hace de los Raksasas u “hombres diabólicos” es
desgraciadamente la misma que podríamos hacer hoy para el hombre moderno
típico en la sociedad actual. Aunque tampoco podríamos hablar de una
decadencia general de la raza humana, sino, más bien, de un estancamiento
crónico en los aspectos evolutivos que el ser humano debiera haber
abordado hace mucho tiempo. Pues sólo con echar una mirada a las
“viejas costumbres” nos damos rápidamente cuenta de ello...
La vieja magia practicada por todos los pueblos
antiguos en los que se establecían rituales donde se derramaba sangre es
sospechosamente parecida, si la comparamos con múltiples pasajes de la Biblia,
a la magia que los Raksasas utilizan en el Ramayana:
<< El perverso héroe Indragit, humillado, corrió a sacrificar en
el fuego, siguiendo los ritos establecidos, y sobre el sitio destinado a
las víctimas. El guerrero ávido en combates, degolló vivo un macho cabrío
negro, y vertió en el fuego, conforme a los ritos, la sangre que emanaba
de su cuello. Una gran llama exenta de humo, se encendió de súbito,
signo que presagiaba la victoria. El fuego inflamóse en sí mismo, y
volviendo al mediodía el espiral de las llamas color de oro puro, acogió
graciosamente la oblación de manteca clarificada. Enseguida salió del
fuego un carro magnífico, arrastrado por cuatro hermosos corceles sin
freno y que, provistos de diversos dardos y cubiertos de ricas vestiduras,
armado de grandes lanzas, caminaba invisible. Montado, Indragit, en el aéreo
carro invisible, hirió con sus acerados dardos a Rama y a Laksmana. [Valmiki;
El Ramayana] >>
Así pues, es nuestro penoso deber el reflexionar
acerca del estado actual de nuestra sociedad y el de la mayoría de sus
individuos y considerarlos afines a los conceptos vedantinos de Raksasas u
“hombres diabólicos”, con lo que, nuestra “flamante humanidad”
pasaría a ser, en estricta terminología vedantina, nada más que un
conglomerado amorfo de diablos viciosos y pervertidos.
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Ram:
(Rama) (Nârâyana) (Yama)
(Kaimurath)
Ver también:
Adán; Kumâra;
Vishnú
El
Adán Ario es conocido como Ram, también llamado Kaimurath por los
persas, Rama por los hindúes e
incluso Hércules por los griegos. Y también, finalmente, conocido como
Ram, por las tribus caucásicas
y europeas septentrionales. Rama
es representado al igual que el Adam-Kadmón Semita, como el Hombre
Arquetipo, reencarnación de Vishnú, relacionado con Agni e Indra.
Vishnú
es El Conservador, vive en el monte Meru y su símbolo es un caracol y un
disco. Él es también un
Kumâra, idéntico a Agni, el Dios del Fuego o Sol, e igual a Indra,
el resplandeciente Dios del firmamento
que mata a
Vritra o Ahí, el Demonio-Serpiente,
y conduce a las huestes de Devas frente a los otros Dioses
revelados contra Brama, por lo cual se le da el sobrenombre de Jishnu, el
‘conductor de la hueste celestial’. Realmente, Rama es el ser excelso
que impulsó a la Raza Aria hacia una elevación espiritual y física. El
ser destinado a estabilizar la raza humana del planeta, mediante el
control de los diablos Raksasas:
<<
¡Rama, Rama el de los largos brazos, acuérdate en tu corazón de ti
mismo! ¡Tú eres Nârâyana, el bienaventurado, encarnado en este mundo
para salvarlo de los Raksasas!. ¡Acuérdate solamente del hijo de Vinata,
el divino Garuda, de vigor inmenso, y que devora a las serpientes!. [Valmiki;
El Ramayana] >>
Rama
es el prototipo humano-divino que saca al mundo del tremendo caos que se
produjo con la llamad “Guerra de los Dioses”:
<< Antaño, en el tiempo de la guerra entre los dioses y los
demonios, solicitado tu invencible esposo por el rey de los Inmortales,
afrontó aquellos combates. Descendió a la playa meridional en la comarca
llamada Dandaka, donde el dios que lleva en su estandarte la imagen del
pez Timi, posee una ciudad llamada Vedjayanta. Allí, un gran Asura, no
vencido por los ejércitos celestes, llamado Sambara, poderoso en la
magia, libró una batalla con Sakra. El rey fue herido por una flecha en
aquella terrible jornada... (Las
luchas que así comenzaron, se prolongaron durante varias generaciones,
hasta la venida de Rama, quién se vio envuelto en combates similares… )
En aquel momento, deseosos de presenciar el gran combate, acudieron los
Risis, y los Sidas y los Sioses, los principales Gandarvas, y los célebres
coros de Apsaras.
En cuanto el demonio de fogosa audacia, Kara, llegó cerca de la choza
santa, Rama y su hermano vieron unas siniestras figuras, y el mayor de los
Ragüidas, dijo:
- Tenemos en nuestra mano la victoria y el enemigo la derrota, pues mi
semblante está sereno. ¡Mira como resplandece!
Y mirando el Kakútstida a todos lados, vio a los batallones de Raksasas
que venían a combatirle. Empuñó el arco, preparó las flechas, y aprestóse
a combatir. El aspecto del terrible hijo de Ragú produjo estupor a los
Raksasas, que se detuvieron un poco alterados, y quedaron inmóviles como
una montaña. Kara, poseído de impetuosa bravura, se lanzó con su carro
contra el valeroso vástago de Kakutsta, lo mismo que Rau hendió el astro
que produce la luz. Al ver el ejército raksasa que Kara entraba en
combate aguijoneado por el furor, se lanzó tras él en compacta falange,
produciendo el ruido del trueno, propio de las borrascas y el choque de
los grandes ejércitos.
Y, encolerizados, los grandes demonios noctívagos arrojaron sobre Rama
una lluvia de proyectiles, que él recibió impasible, lo mismo que el océano
recibe el tributo de las flechas. Y ya comenzado el combate, envió
multitud de dardos de oro, indomables e irresistibles, semejantes al lazo
de la muerte. Las cabezas del enemigo partidas por los dardos, en forma de
garfio, caían por tierra a millares, agitando convulsamente labios y
boca. Entonces el resto del enemigo se refugió junto al monarca y su
hermano Dusana, rodeándole como un rebaño de elefantes. Kara, al ver a
sus batallones diezmados por las flechas de Rama, dijo al general de sus
tropas, guerrero de espantoso vigor y de corazón ardiente:
- ¡Héroe, reanima el valor de mi ejército!. ¡Haz un nuevo esfuerzo!.
Dusana se precipitó sobre el
vástago de Kakutsta con el mismo furor que lo hiciera en otro tiempo el
demonio Namuchi. Igualmente, todos los malos genios, viendo a Dusana junto
a ellos, se lanzaron también sobre Rama por segunda vez provistos de toda
suerte de proyectiles. El héroe de largos brazos, lo mismo que si jugara,
cortaba diestramente, dentro del círculo de los malos genios, cabezas y
brazos...
El campo de batalla quedó limpio de combatientes, pues el fuego de las
flechas de Rama los había devorado a todos. En aquella jornada Rama dio
muerte a catorce mil Raksasas, espantosos, audaces, valientes y, sin
embargo, él era un solo individuo a pie, ¡un hombre solo! [Valmiki;
El Ramayana] >>
Rama
tiene otra importante labor que cumplir en su titánica tarea. Él debe de
combatir y destruir la Magia Negra practicada por los Raksasas, herencia
enquistada de los anteriores ciclos y condenada a la extenuación en los
siglos venideros por los mismos Dioses. Pero para conseguir su objetivo,
no utiliza la Magia Negra, sino la fuerza interior y las armas fabulosas
entregadas por los Dioses para cumplir su misión.
Rama es aclamado en varios pasajes como iniciado en la Ciencia y
practicante de las dos Ciencias Maravillosas, la Potencia y la
Ultra-Potencia. Su arma principal es su valor, la mente concreta y la
observancia de las reglas. Cualidades que marcarían al pueblo Ario más
que a ningún otro.
Rama, o Ram, como se le conocerá más adelante, comenzó entonces una égida,
que inició el ciclo de más de 9.000 años que rigió hasta esta época
de transición actual, y que distribuiría la cultura Aria y su lenguaje
el Sánscrito, por una gran parte de Asia y Europa.
|
Roth:
(Varuna)
Ver también: Âdityas;
Atlante; Mú; Âgarttha.
Roth fue el príncipe adyta que guió a las fuerzas
intraterrenas, los fervorosos Hijos de Ad, los Hijos de la Voluntad y del
Yoga, y a los habitantes del continente de Mú que lucharon valientemente
contra el rey Thevetat, al mando de los Daityas
y los diablos Râkshasas que controlaban el continente de Kusha.
El rey Thevetat
luchó cruel y encarnizadamente contra los Âdityas y los Sâdhus o
sabios guías de la Raza Atlante, liderados por Roth, el Brihaspati de los
Vedas.
Las terribles consecuencia de la devastadora guerra
concluyeron con el segundo y definitivo diluvio Atlante. Esta guerra, además,
decidió los destinos de los dos pueblos, el intraterreno y el
perteneciente al mundo de superficie en dos culturas separadas y
realidades diferentes dentro del mismo planeta. Los vestigios de esta
terrible guerra quedaron grabados en la mente colectiva de la humanidad
actual y reflejados en muchas de sus leyendas tradicionales, en las
cuales, aún se llora la partida de los Elfos (Âdityas) hacia la Isla
Sagrada (Âgarttha).
Roth vivifica por un lado a la gran figura del Lipika, el legislador que
actúa en sintonía con los Siete Regentes, los Siete Círculos o Espíritus
Invisibles que sustentan las bases de la Ley o Karma en éste y otros
mundos. De ellos dijo el propio Roth: ‘No son ni el Sol, ni la Luna, ni
las estrellas, ni la aurora, sino los elementos sostenedores de esta vida
luminosa que existe, por decirlo así, detrás de todos estos fenómenos’.
Para
los Siete Señores, el Tiempo es sólo una ilusión producida por la
sucesión de nuestros estados de consciencia, en nuestro viaje a través
de la Duración Eterna. Así, uno de los Siete Señores, Ahura
Mazda, no se constituye en el centro de
poder sino en el mensajero de La Palabra, cuya fuente se encuentra también
en el corazón del mismo Zarathushtra. Por tanto, Ahura Mazda y Ahriman
son los dos polos de una misma fuerza, solo que
Ahura Mazda sacrifica voluntariamente su manifestación gloriosa en
aras de su Fravarshi, que es en realidad la Luz Eterna.
Los primeros Mazdeitas, no creían que la Luz y las
Tinieblas fuesen eternas y antagónicas, sino que surgían como evolución
cíclica del Tiempo sin Límites, la Causa Desconocida a la que ellos
mismos llamaban Zeruâna Âkerne.
Según lo definió Roth de los adytas:
<< El Pensamiento, el Divino, que es Luz y Vida produjo por medio de
su Palabra, o primer aspecto, el otro Pensamiento operador, el cual siendo
el Dios del Espíritu y del Fuego, construyó Siete Regentes que
encerraban en su círculo al Mundo de los Sentidos, llamado “Destino
Fatal”. [Darmesteter;
Zend Avesta] >>
Según otros autores, Roth es asimismo encarnación
viviente de uno de esos mismos señores, en concreto de Varuna o Urano, el
Señor que controla las Aguas:
<< Urano es un Varuna modificado, el que
"circuye al Universo", el que "todo lo abarca", y una
de las Deidades védicas más antiguas -el Espacio, el hacedor del Cielo y
de la Tierra.- puesto que ambos vinieron a la manifestación de su
semilla. Más tarde fue cuando Varuna se convirtió en el jefe de los
Adityas y en una especie de Neptuno, montado en el "Leviathán"
Makara, ahora el más sagrado y misterioso de los signos del Zodiaco.
Varuna, sin el cual "ninguna criatura puede ni aun pestañear",
fue degradado lo mismo que Urano, y como él cayó en la generación; pues
sus funciones -"las funciones cósmicas más grandiosas ", como
Muir las llamaba- fueron degradadas del Cielo a la Tierra, por el
antropomorfismo exotérico. Según dice el mismo orientalista: "Los
atributos y funciones atribuidas a Varuna en los Vedas, dan a su carácter
una elevación moral y una santidad que sobrepujan en mucho a las que se
atribuyen a toda otra Deidad Védica". Pero para comprender
correctamente la causa de su caída, así como la de Urano, hay que ver en
todas las religiones exotéricas la obra imperfecta y pecadora de la
fantasía del hombre, y también estudiar los misterios que se dice que
Varuna comunicó a Vasishta. Solamente que... "sus secretos y los de
Mitra no se deben comunicar a los necios". [H.
P. Blavatsky, La Doctrina Secreta Vol. III ] >>
Roth también
ejemplifica la Videncia, no desde su aspecto negativo o nigromántico,
sino desde la ciencia que transciende el concepto de las diferenciaciones
temporales por la “Forma Única de Existencia” como base y origen de
todas las cosas.
La ciencia que
instituyó y desarrolló Roth en el mundo intraterreno, es conocida en el
mundo de superficie mediante la deidad egipcia Thoth-Hermes, y
representada por el símbolo de un ojo abierto, conocido en Egipto como el
Ojo de Ra, asociado a Isis.
La Ciencia
Vidente también se conoce en la india como el Ojo de Ziva, y en los
Himalayas como el Ojo Abierto de Dangma. El “Ojo Abierto” es en
realidad el ojo interno y espiritual del vidente, relacionado con el
“Tercer Ojo”, fuente del conocimiento clarividente y espiritual.
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ROuaH-ALHIM:
(Ruach-Elohim)
Ver también: ALHIM
ROuaH-ALHIM es el Espíritu que alimenta a las
Fuerzas del Verbo Creador, las cuales se hayan unidas al ROuaH, los ciclos
de la eternidad y el NaHaSH, el tiempo en espiras.
Jeshu Ben Pandira continuó la tradición de Moisés,
potenciando un conocimiento más profundo de su ser interior o Mónada, y
de la verdadera naturaleza de su Yo; convirtiéndose así el Hombre, en el
germen potencial del Dios que vive dormido en su Regente
Avatar; acercándose
mucho al concepto del Espíritu
Santo, el “Ruach-Elohim” (Rouah-Alhim)
que Cristo predicaría.
El Ruach hebreo representa también a uno de los
cuatro elementos, en concreto el “Aire”, siendo éstos elementos Iam
(agua), Nur (fuego), Ruach (aire) e Iabeshah(tierra), los cuales forman el
anagrama INRI, curiosamente el mismo que se utilizó en la crucifixión de
Cristo...
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Rupa:
Ver también:
Arupa
Los Rupas son las formas físicas, o más bien los
Arquetipos de los cuerpos manifestados, también llamados Espíritus
materiales.
Todo ser manifestado posee dos “cuerpos”, uno etérico-físico
y el otro espiritual o Monádico, así el Rupa y el
Arupa se combinan para
dar forma a los universos.
Los seres espirituales no poseen cuerpo
Rupa -el
cual es sólo necesario para vivir en el mundo material-, sino que lo adquieren
para realizar sus experiencias en el mundo de Mâyâ.
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